Hugo Rafael Chávez Frías, Presidente de VenezuelaA finales del 2012 Venezuela lanzará un nuevo satélite, esta vez de reconocimiento. Viene a sumarse a otro de comunicaciones, y con ellos las capacidades militares de Venezuela se ven muy fortalecidas.

Ante la pregunta de si el programa espacial venezolano es una amenaza para Colombia, la respuesta es un contundente sí, y cada día lo es más. Tenemos que empezar a tomar medidas para contrarrestar esa amenaza. En Colombia, la Universidad Sergio Arboleda en cooperación con la FAC, lanzó al espacio un pico satélite hace unos años, y hace un tiempo que se habla de lanzar un satélite de comunicaciones, pero nada se concreta, necesitamos avanzar más y mucho más rápido.

El 10 de febrero de 2012, Hugo Chávez mostró a los medios una réplica del que será el segundo satélite venezolano, que al igual que el primero -llamado Simón Bolívar- fue construido en China. Anunció que será lanzado al espacio entre septiembre y octubre de este año. Este nuevo satélite es de observación y llevará el nombre de Francisco de Miranda. El Ministro del Poder Popular para Ciencia y Tecnología, Jorge Alberto Arreaza, señaló textualmente: “Este segundo satélite nos brindará importantes herramientas para rescatar nuestra soberanía, tendremos información en tiempo real y distinta de nuestro territorio, como lo es la seguridad y defensa, para la salud, agricultura, planificación urbana entre otros”, que mencione la Seguridad y la Defensa en prime rugar, no es casualidad. También señaló el ministro que “pronto estos satélites podrán ser construidos en nuestro país, en nuestra fábrica que está en proceso de construcción”.

Al igual que con el satélite Simón Bolívar, para atender el VRSS-1 Francisco de Miranda se envió a China una importante delegación de profesionales a formarse en su operación y mantenimiento.

Con el fin de entender en toda su dimensión  la historia, los alcances, posibilidades y limitaciones del programa espacial venezolano, haremos en este escrito un recorrido histórico y precisaremos algunos aspectos técnicos de interés. Invitando a los distintos think tank de nuestro país a profundizar en el análisis de estos aspectos de orden estratégico, para precisar los niveles de amenaza y proponer adecuadas contramedidas que nos permitan mantener el equilibrio.

Algo de Historia

En el año 2002 el Presidente Chávez anunció que había girado instrucciones a los Ministerios correspondientes a los fines de materializar su decisión de que Venezuela contase en el corto plazo con su propio satélite de comunicaciones. Poniendo especial énfasis en la transferencia tecnológica que permitiera eventualmente a este país fabricar sus propios artefactos.

De esta forma se entablan conversaciones con empresas de Rusia y de Francia, pero ni los precios ni los niveles de transferencia tecnológica resultan satisfactorios. Llegando entonces a negociaciones con la República Popular de China, que conducen a la firma de un contrato el 1ro de noviembre del año 2005, para la fabricación de un satélite de comunicaciones con todos sus sistemas asociados y el entrenamiento del personal requerido. La empresa que resulta beneficiada lleva por nombre “Gran Muralla China”.

A raíz de la materialización de este contrato con China, en el año 2006 se creó el Centro Espacial Venezolano, que luego cambió su nombre por Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales.

El satélite de comunicaciones fue lanzado al espacio el 29 de octubre del 2008, tres años después de la firma del contrato. El anuncio sobre la fecha del lanzamiento fue hecho al inicio de la edición 317 del programa "Aló, Presidente", llevado a cabo desde la estación terrena principal (hay dos), ubicada en la Base Aérea Capitán Manuel Ríos, en la población de El Sombrero, en el estado Guárico, instalación que previamente al lanzamiento del satélite fue puesta en condición de operatividad plena.

En esta época se presentó una controversia sobre la posible instalación en Venezuela de una plataforma de lanzamiento de satélites de comunicaciones y de sensores remotos, por parte de una empresa rusa denominada Centro Espacial de Producción e Investigaciones Estatales Khrunichev, de la que era director en ese momento el señor Alexander Medvedev, quien habría sido nombrado en el cargo desde febrero del 2001 por el Presidente Putin. Esta empresa fabrica mísiles balísticos nucleares como el UR-100NU (SS-19 “Stiletto” en el código de la OTAN). La controversia se suscitaba en razón a que el Gobierno Venezolano acababa de presentar una rabiosa oposición a la instalación en Guyana de una base similar por parte de una empresa denominada Beal Aerospace Corporation, que implicaba la presencia extranjera permanente en la región.

El lanzamiento de este primer satélite fue considerado de tanta importancia que el Gobierno Venezolano decretó dos días de fiesta, hubo actos cívicos simultáneos en San Cristóbal, Puerto Ordaz, Cumaná, Valencia, y en la Base Aérea Manuel Ríos, del estado Guarico, sede de una estación terrena y el telepuerto. Las concentraciones se hicieron en el marco de un evento denominado Expo Ciencia 2008 “Soberanía en Órbita”, en donde con la asistencia del Presidente de la República se presenció en directo el lanzamiento del satélite.

Este proyecto tuvo un costo de 406 millones de dólares, que incluyen los 265 millones que costó el satélite como tal, mientras que el resto del dinero se invirtió en las estaciones terrenas ubicadas en los estados Guarico y Bolívar, además de en la capacitación de 90 ingenieros y técnicos quienes tras la firma del contrato con la empresa Gran Muralla se trasladaron a China para formarse en ciencia y tecnología satelital, siguiendo paso a paso la fabricación del aparato, siendo además los encargados de operarlo cuando entró en funciones. De este grupo de venezolanos, 15 cursaron doctorados, 15 maestrías en diversas áreas aeroespaciales asociadas a la fabricación de la tecnología satelital y los 60 restantes se prepararon para el control de órbita y manejo de tráfico.

Valga anotar que Venezuela carecía de una posición satelital, por lo que llegó a un acuerdo con Uruguay, por medio del cual este país cede una posición satelital que tenía reservada a cambio del 10% de la capacidad del satélite.

En los datos técnicos del equipo se establece que, entre otras capacidades, están disponibles 24 canales de televisión y 24 más de radio, por un espacio de 15 años que es la vida útil prevista. El Satélite Simón Bolívar está situado a 36.000 km de la superficie terrestre, en la órbita hemisférica 78-Oeste, cedida por Uruguay, que hace que la señal de 1.300 megahercios (MHz) se extienda desde el sur de México hasta la mitad del territorio de Argentina y Chile. Presta servicio en banda C (esencialmente para transmisiones de radio y televisión); banda Ku (para transmisión de datos, internet de alta velocidad) y banda KA (para futuras transmisiones de televisión digital), que se aplicará inicialmente en la transmisión de datos. El satélite tiene 3,6 metros de altura, 2,6 metros de ancho en la parte superior, 2,1 metros en su lado inferior, mientras que sus paneles solares fijados lateralmente son de 15,5 metros de largo cada uno. El día del lanzamiento el satélite fue llevado a 200 kilómetros de altura por un cohete, para luego por sus propios medios situarse en su órbita prevista a 36.000 kilómetros de la tierra. Sumándose a los cerca de 3.000 satélites artificiales que actualmente orbitan el planeta.

Las estaciones terrenas del sistema VENESAT-1 están protegidas por los cazabombarderos rusos Sukhoi Su-30Mk2 recientemente adquiridos, mismos que están posicionados muy cerca de esos lugares.

El alcance de las transmisiones (o “huella”) de este satélite, como ya se mencionó, irá desde del sur de México hasta la Patagonia, abarcando a unos 17 países con los que Venezuela aspira a establecer convenios de cooperación para la explotación de este recurso tecnológico. De hecho ya se hacen planes para usarlo en beneficio del MERCOSUR o del Banco del ALBA, organismo impulsado por Venezuela.

Para entender en toda su dimensión el proyecto espacial venezolano, hay que saber que en este momento Venezuela posee la mayor reserva petrolera del planeta, superando a Arabia Saudita e Irán. El descubrimiento de nuevos yacimientos de petróleo y gas en la llamada “Faja Petrolífera del Orinoco” (franja de terreno adyacente a las riveras del río Orinoco) y en la “Plataforma Deltana” (plataforma continental adyacente al delta del mismo río), elevan aun más las reservas probadas de Venezuela, manteniendo a este país en el primer lugar del ranking energético, convirtiéndose así en la primera potencia energética del mundo. De ahí que este tipo de inversiones en tecnología revisten un carácter estratégico para el estado Venezolano, pues le permiten ejercer un mejor control sobre su territorio y sobre la explotación de sus recursos.

El contrato por el segundo satélite se firmó en el 2009, y está previsto que el aparato sea lanzado en el año 2012, entre los meses de octubre y noviembre. Al parecer el tiempo de fabricación de un satélite de comunicaciones o de observación le toma a China indistintamente tres años. Si se da una importante transferencia de tecnología desde China, para la fábrica de satélites que construye Venezuela en el estado Carabobo, esa podría ser una referencia para estimar el tiempo de fabricación de los futuros satélites venezolanos.

Centro Venezolano de Percepción Remota (CVPR)

Siendo que distintos organismos del Gobierno de Venezuela (incluyendo a la Fuerza Armada) necesitan imágenes satelitales para poder cumplir con sus actividades de manera optima, teniendo en cuenta el alto costo de tales imágenes y que el satélite de observación propio demoraría para entrar en funciones, se creó el Centro Venezolano de Percepción Remota (CVPR) del que depende la Estación de Recepción Satelital Venezolana (ERSV), que cuenta con una antena parabólica de 5,45 metros de diámetro que permite cubrir la eco-región del Caribe, unos 15 países de Centro América y el norte de Suramérica.

LA ERSV tiene su sede en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas - IVIC, en las cercanías de Caracas sobre la carretera panamericana. Hasta donde se conoce por fuentes públicas, se han invertido en este proyecto 13.367.992 dólares, en obras, equipos, capacitación del personal y transferencia tecnológica. Técnicamente este sería el primer sistema satelital operativo del país, pues el satélite Simón Bolívar se lanzó varios meses después de creado este centro.

La antena receptora fue construida por la empresa Viasat, y está diseñada para cubrir la recepción de todos los satélites de percepción remota que operan en banda X. Tiene la ventaja de poder trabajar sin interrupción los 12 meses del año, pues es la única antena de este tipo en la región que no es afectada por el paso de huracanes.

Entre las funciones del Centro Venezolano de Percepción Remota, que serán reforzadas con el lanzamiento del satélite propio de percepción remota, está la obtención de información satelital actualizada y de alta calidad; la obtención de datos sobre el uso y cobertura del espacio geográfico del país con fines de planificación, desarrollo y monitoreo de proyectos de interés nacional; además optimizará las inversiones, condición indispensable para alcanzar el desarrollo sustentable y la reducción de la vulnerabilidad estratégica, entre otras.

Los satélites de observación son de órbita baja (menor a 2 mil kilómetros), lo que les permite llevar cámaras especiales para sacar fotos de muy alta resolución de la superficie del planeta. El Satélite Simón Bolívar, que es un satélite de telecomunicaciones, está en una órbita mucho más alta (36 mil 500 kilómetros de altura).

Laboratorio de Procesamiento Avanzado de Imágenes Satelitales

Como complemento al Centro Venezolano de Percepción Remota (CVPR), también se creó en Venezuela un Laboratorio de Procesamiento Avanzado de Imágenes Satelitales, organismo que está ubicado en el Instituto de Estudios Avanzados (IDEA), y que pone a disposición de toda la Administración Pública, de manera gratuita, material cartográfico y telemetría. Hasta ahora tienen a disposición unas 8.000 imágenes provenientes de los satélites SPOT-5 y SPOT-6 (satélites extranjeros). El Laboratorio está desarrollando un portal de Internet que permitirá a los propios usuarios revisar estas imágenes por su cuenta. Las imágenes disponibles en este momento tienen una resolución de 2,5 metros, es decir que cada píxel de la imagen equivale a 2,5 metros en la realidad.

Centro de Diseño y Centro AITC de Pequeños Satélites

De manera adicional y con la intención de contribuir a la adquisición de mayores conocimientos en la materia, en marzo del 2008 la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó el proyecto de contrato para la construcción en Venezuela del Centro de Diseño y Centro AITC de Pequeños Satélites, entre la República de Venezuela y la Corporación Industrial Gran Muralla China, la misma empresa que fabricó el VENESAT-1 “Simón Bolívar”. Este ha de ser el principal offset que otorga China a Venezuela en este campo. Este proyecto de contrato fue presentado a la plenaria de la Asamblea Nacional por la Comisión Permanente de Ciencia, Tecnología y Comunicación Social, y fue aprobado por unanimidad.

Empresa Venezolana de Despliegue Satelital

Así mismo se ha creado la Empresa Venezolana de Despliegue Satelital - VEDESAT, encargada de fabricar los equipos accesorios que permitan disfrutar de las bondades del satélite VENESAT-1. El Presidente Hugo Chávez firmó un punto de cuenta en donde se aprobó la creación de esta empresa, la cual está encargada de fabricar equipos para el despliegue satelital, se fabricarán las antenas y los enrutadores satelitales necesarios para cubrir las necesidades de la población venezolana. En el marco de la democracia participativa y protagónica que impulsa el Gobierno de Venezuela, está planteada la inclusión de las comunidades en este proyecto, las cuales administrarán y mantendrán los servicios satelitales en las poblaciones donde residen”.

Agencia Espacial Suramericana

Luego de su lanzamiento, durante los meses de noviembre y diciembre de 2008 se hicieron todas las pruebas técnicas y la puesta a punto del Satélite Simón Bolívar, mismo que empezó a prestar servicio durante el mes de enero del 2009. Según ha dicho el Presidente Hugo Chávez y varios de sus voceros, está previsto impulsar la creación de una Agencia Espacial Suramericana, a la que se convocaría principalmente a Argentina y a Brasil, países que tienen muy avanzada su tecnología espacial. Imaginamos que lo que más interesa a Venezuela es la tecnología de cohetes, ya que el propio Chávez ha manifestado su deseo de que el reemplazo del VENESAT-1 que será de diseño y fabricación nacional, sea lanzado por un cohete también venezolano. En este orden de ideas la cooperación con Argentina y Brasil podría ser determinante.

Es de destacar la excelente planificación e impecable ejecución de todo el plan de desarrollo espacial de la República Bolivariana de Venezuela, que incluso en lugar de dar por terminado el proceso con la puesta en órbita de su satélite, asume que este desarrollo apenas comienza y continúa generando contratos, proponiendo alianzas, y sugiriendo posibles usos prácticos para la expansión de sus capacidades, así como para la obtención de mayores beneficios técnicos, tecnológicos, económicos y políticos. A los efectos más inmediatos debe preocuparnos en Colombia el incremento súbito y exponencial de las capacidades militares de Venezuela, en especial en el terreno de las telecomunicaciones, y en otros aspectos que más adelante se relacionan.

Resumen

1. El Presidente Hugo Chávez anuncia en el año 2002 la intención de que Venezuela tenga su propio sistema satelital.

2. En el 2005 se firma un contrato con la empresa “Gran Muralla China” para la fabricación de un satélite de telecomunicaciones, todos sus sistemas asociados y la capacitación de sus operadores.

3. Se envía a 90 ingenieros y técnicos a capacitarse en China.

4. En el año 2006 se crea el Centro Espacial Venezolano para liderar todo lo atinente a la adquisición y desarrollo de estas nuevas tecnologías.

5. Posteriormente el Centro Espacial Venezolano cambia de nombre y pasa a llamarse Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales.

6. El satélite fabricado por China es denominado VENESAT-1 “Simón Bolívar”. Tuvo un costo de 265 millones de dólares, a los que hay que sumar la inversión en dos estaciones terrenas y la capacitación de 90 ingenieros y técnicos, para un total hasta el momento de 406 millones de dólares.

7. Como Venezuela carece de una posición satelital, llegó a un acuerdo con la República del Uruguay, quien cede una posición satelital que tenía reservada a cambio del 10 % de la capacidad del satélite.

8. La capacidad de transmisión del satélite VENESAT-1 abarca desde el sur de México hasta el norte de Chile y Argentina.

9. El Gobierno Venezolano ha anunciado que pondrá este recurso tecnológico a disposición del MERCOSUR y del ALBA. Lo que agrega un nuevo motivo a los países pobres de la región para aliarse a Venezuela a través de alguno de los mecanismos que este país impulsa.

10. Venezuela tiene la necesidad de contar con imágenes satelitales de su territorio, con el fin de planificar el ordenamiento del mismo y la explotación de recursos. Hasta ahora estas imágenes se han comprado a empresas extranjeras.

11. El 17AGO2008 el Presidente Hugo Chávez anunció que se estaba trabajando en la contratación para que China fabrique para Venezuela un satélite cartográfico, de imágenes y observación, que le permitiría a este país pasar de ser un comprador a ser un proveedor de imágenes satelitales de alta resolución.

12. El contrato por el nuevo satélite se firmó en el 2009 y el mismo será lanzado en el año 2012. Mientras eso ocurre se ha optado por una solución intermedia: la creación del Centro Venezolano de Percepción Remota, organismo que opera una antena de recepción satelital que permite omitir a los intermediarios y hace que el Gobierno de Venezuela pueda captar directamente de los satélites sobre la región las imágenes que estos han tomado de la superficie del planeta. Al eliminar los intermediarios el costo de las imágenes baja considerablemente. Así como se reducen los trámites y el tiempo necesario para obtenerlas.

13. De manera adicional se ha creado el Laboratorio de Procesamiento Avanzado de Imágenes Satelitales, que permite tratar de una manera técnica muy sofisticada las imágenes que son recibidas en bruto, dándoles un carácter temático y obteniendo de ellas informaciones relevantes o de interés.

14. En el 2012 cuando se lance el nuevo satélite venezolano de observación, ya se tendrá toda la plataforma tecnológica y el personal capacitado para explotar este recurso de manera optima desde el comienzo.

15. De igual manera y dentro de los offsets ofrecidos por China está la instalación en Venezuela de un Centro de Diseño y Fabricación de Pequeños Satélites con asesoría y transferencia de tecnología de la empresa china “Gran Muralla”. Esta empresa le permitiría a los ingenieros y técnicos venezolanos adquirir el knowhow requerido para emprender cada vez proyectos satelitales más complejos y sofisticados.

16. También se ha creado en Venezuela una fábrica de antenas y enrutadores satelitales que permitan la explotación efectiva de los beneficios ofrecidos por el VENESAT-1 que fue lanzado el 29 de octubre de 2008. Esta organización se llama Empresa Venezolana de Despliegue Satelital - VEDESAT.

17. El Presidente Hugo Chávez propuso la idea de crear una Agencia Espacial Suramericana, en unión con Brasil y Argentina, países que poseen además de muchos avances en materia satelital, algo que es muy importante: tecnología de cohetes.

18. La visión estratégica que maneja la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales por instrucciones del Presidente Chávez, es que luego de 15 años de lanzado el satélite Simón Bolívar, su reemplazo sea de diseño y fabricación nacional, y que sea lanzado por un cohete también venezolano. Un proyecto ambicioso que se puede lograr si se cuenta con la asistencia de otros países y la inyección de recursos adecuada.

19. No se descarta el aporte tecnológico de Rusia, de China e Irán para el logro de este propósito.

20. Los recursos económicos prácticamente están garantizados, considerando que Venezuela ya es la primera potencia energética del mundo.

21. En febrero de 2012 se anuncia en cadena nacional de radio y televisión que el segundo satélite venezolano, que será fotográfico, se lanzará entre los meses de septiembre y octubre de 2012, logrando capacidad operacional plena en los primeros meses del 2013.

Análisis Geopolítico

Antes de anunciar su retiro unilateral de la Comunidad Andina de Naciones - CAN, el Gobierno Venezolano había propuesto a ese organismo, que a cambio de cederle a Venezuela una de sus posiciones satelitales, Venezuela proporcionaría ventajas y preferencias a los miembros de la CAN para la explotación del Satélite Simón Bolívar. El Gobierno Colombiano rechazó esta propuesta y torpedeó la iniciativa, alegando entre otras cosas que dicho satélite podría ser empleado con fines militares para espiar a Colombia y a otros países de la región. Finalmente no se llegó a ningún acuerdo y Venezuela recurrió a la República del Uruguay, país que accedió a la misma propuesta y obtuvo el 10 % de la capacidad del satélite para su uso particular. Valga anotar que las posiciones satelitales que han sido reservadas ante el organismo de la ONU competente a tales fines, si no son usadas en un plazo de tiempo establecido, se pierden. Ya la CAN perdió una de sus posiciones satelitales, la que no quiso ceder a Venezuela, mientras que otra fue ofrecida a una empresa civil europea a cambio de algunos beneficios. De esta forma Uruguay obtuvo para sus propios fines el 10 % de un sofisticado sistema satelital de telecomunicaciones, mientras que la Comunidad Andina de Naciones -gracias a la postura colombiana- obtuvo el 100 % de nada. No parece que hayamos hecho un buen negocio.

El Gobierno de Venezuela ya ha anunciado las importantes funciones sociales que cumplirá el satélite, apoyando a las comunidades aisladas y las diferentes misiones sociales que lleva adelante este Gobierno al interior de su país y también en el exterior. De igual modo va a poner el recurso a disposición del MERCOSUR y del ALBA, permitiendo a sus aliados disfrutar de todos los beneficios derivados de esta tecnología. Se supone que muchos de los acuerdos que esperan generar con los países de la región interesados en el satélite, serán de tipo solidario, de tal manera que muchos de los países pobres de la cuenca del Caribe y las Antillas se verán tentados a establecer alianza con el Gobierno Venezolano. Si fuésemos socios del satélite, además de beneficiarnos de su explotación, hubiésemos podido incidir de alguna manera en las relaciones internacionales que ahora orientarán Venezuela y Uruguay.

Hay que mencionar también que este satélite posibilita una mayor difusión de la señal del canal TeleSur, que si bien tiene socios internacionales, está claramente direccionado desde Caracas y sirve a sus intereses revolucionarios y antiimperialistas.

El Glonass ruso y el GPS estadounidense

En el contexto que nos ocupa y en el marco del desarrollo de este análisis, no puede pasar desapercibido el anuncio hecho por voceros del Gobierno Venezolano en relación con el interés de Venezuela por afiliarse al sistema ruso de posicionamiento geográfico por satélite, denominado Glonass (Global Navigation Satellite System). Actualmente la mayor parte de los países del mundo usan el sistema estadounidense que se llama GPS (GeoPosicionamiento por Satélite) que consiste en 24 satélites artificiales ubicados en torno al planeta y que tras un procesamiento electrónico por parte de un aparato receptor de la señal que los satélites emiten, (los tres más cercanos a la posición donde uno se encuentre), se obtiene una muy completa lectura consistente en las coordenadas geográficas (latitud y longitud) en las que el receptor se encuentra, adicionándose además la altura sobre el nivel del mar. Los europeos también tienen un sistema similar al ruso y al estadounidense, sin embargo el GPS estadounidense es el más difundido, por ejemplo para la navegación comercial tanto marítima como aérea, así como en el terreno de lo militar, en donde reviste gran utilidad para conocer la ubicación exacta de las unidades en desplazamiento, de los buques y aeronaves, orientar el tiro de artillería y guiar armas inteligentes, entre otras importantes aplicaciones.

Por todo lo anterior es de mucho interés el anuncio de Venezuela, porque al mismo tiempo que se independiza al país del sistema estadounidense, da a los rusos un voto de confianza que repercutirá en este campo a nivel internacional, y que puede conducir a los aliados de Venezuela en la región a pasarse también al Glonass. Téngase en cuenta que los rusos al igual que los chinos e iraníes están interesados en penetrar los mercados en América Latina, así como en obtener influencia geopolítica, restando poder a los Estados Unidos de Norteamérica en una zona que tradicionalmente ha estado bajo su influjo.

Valga anotar que a diferencia del GPS, que tiene cobertura global, el Glonass -operacional desde 1996- por el momento no posee cobertura en todo el planeta. Actualmente Rusia está en un proceso de resurgimiento y al mismo tiempo que reclama su puesto en el concierto de naciones como una gran potencia, realiza una serie de ejercicios militares de envergadura y gran importancia tecnológica, e incrementa el gasto en el terreno militar y en la Investigación y Desarrollo (I+D). No es de extrañar que Rusia esté interesada en poner al Glonass al 100 % y entrar a disputarle a Estados Unidos la supremacía en este importante campo tecnológico. En este propósito ya Venezuela entonces se habría manifestado como aliada de Rusia.

Acercamiento a Rusia

Precisamente en el marco de las maniobras militares rusas, se destacan la visita de dos modernos bombarderos nucleares rusos Tu-160 a Venezuela en septiembre de 2008, hecho inédito y de gran trascendencia, y la visita a aguas venezolanas en noviembre de 2008 de una flota naval rusa encabezada por el Crucero Lanzamisiles “Pedro el Grande”. Valga anotar que Pedro el Grande fue uno de los más importantes zares que haya tenido Rusia, por ello hay un alto contenido simbólico en esa travesía y en las maniobras realizadas en el Caribe, “Pedro El Grande” vino a anunciarle los Estados Unidos -en su propio terreno- que Rusia nuevamente es poderosa y que tiene nuevos aliados.

Fue muy oportuna la visita que hizo a Rusia el Ministro de Defensa de Colombia de ese entonces, en donde pidió a Moscú explicaciones sobre esas maniobras navales y aclaró que los rusos no tenían intenciones de hacer presencia en las aguas en litigio en la zona del Golfo de Venezuela. Era probable que la intención del Presidente Hugo Chávez fuese la de inducir a los rusos al error y efectivamente llevar a la flota rusa a la zona no delimitada sobre la que la Armada Venezolana ejerce soberanía de hecho, más no de derecho. Generando así un refuerzo a sus pretensiones de negar a Colombia sus derechos sobre una parte de las aguas marinas y submarinas del golfo de Venezuela.

En intervenciones públicas del Presidente de Venezuela bromeó diciendo que le gustaría meter al Crucero Ruso al Lago de Maracaibo, pero que tal vez no cabría. Resulta que para entrar al Lago hay que pasar por el Golfo aunque no necesariamente por la zona que Colombia reclama, sin embargo la intención de Hugo Chávez con estas bromas habrá sido causar malestar entre los colombianos.

La Geopolítica del Petróleo

Hay que destacar también que la cooperación china sería fundamental para una futura Agencia Espacial Suramericana, precisamente en uno de sus múltiples viajes a China, en el 2008 el Presidente Chávez suscribió con el Gobierno de ese país 30 acuerdos de cooperación en diversos campos que se sumaban a los 249 que se habían firmado desde el año 1999. China siempre ha estado incluida en la visión geopolítica de Hugo Chávez. Valga anotar que en el año 2001 se creó la Comisión Mixta de Alto Nivel China-Venezuela, entidad que se reúne cada año y persigue materializar de manera efectiva los distintos acuerdos a los que han llegado los dos Gobiernos, y que se ha traducido en más de 100 mega proyectos productivos que actualmente se desarrollan en Venezuela. Si bien es cierto que los dos países establecieron relaciones diplomáticas en 1974, es solo desde el 2001 cuando los intercambios han cobrado importancia acelerándose más cada año.

Este intercambio aumentará significativamente teniendo en cuenta que el Gobierno de Venezuela quiere redireccionar su producción petrolera hacia China, disminuyendo paulatinamente las ventas a los EE.UU. Teniendo el problema del transporte, se hace vital para Venezuela concretar el proyecto del poliducto binacional con Colombia, que le permitiría cargar a sus supertanqueros en un puerto colombiano del océano Pacífico, desde donde zarparían rumbo a China. Al parecer la relación costo-beneficio de usar tanqueros PANAMAX no es la mejor, y los supertanqueros que no pueden hacer uso del canal, deberían hacer travesías por el peligroso Cabo de Hornos.

Intercambio Comercial China - Venezuela

Durante el gobierno de Hugo Chávez, China ha ido cobrando importancia en cuanto al intercambio comercial, al punto de convertirse ya en el segundo socio comercial, solo por debajo de los Estados Unidos de Norteamérica, con el que alcanza un intercambio de 30.000 millones dólares anuales, principalmente por el tema petrolero, mismo que Venezuela pretende re-direccionar hacia China.

Año Millones de US$

1974 1,4

1996 188

1998 200

1999 276

2000 351

2001 589

2002 478

2003 742

2004 1.333

2005 2.141

2006 4.319

2007 5.848

2008 9.664

2009 7.141

2010 10.272

2011 18.000

2012 20.000 (previsto)

Muchos analistas internacionales coinciden en afirmar que China es la superpotencia emergente, mientras que los Estados Unidos van en declive. La actual crisis económica internacional revela fallas en el sistema liderado por los Estados Unidos y forzará a cambios estructurales en las relaciones económicas y de poder. Precisamente se habla del surgimiento de una nueva “geometría del poder” que da por terminada la “fase unipolar” que hemos vivido luego de la caída del bloque comunista. Mientras que las demás potencias padecen la debacle económica y presentan múltiples trastornos, la República Popular de China mantiene el crecimiento de su economía en niveles altísimos y estables. Este nivel de desarrollo solo podrá ser mantenido consumiendo enormes cantidades de energía, así lo ha interpretado el Presidente Hugo Chávez y de ahí su interés por establecer fuertes vínculos con ese país, al que espera vender su producción de hidrocarburos y del que espera obtener ayuda material, humana y técnica para su desarrollo en todos los campos. Contando además con un fuerte aliado geopolítico miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, que podría brindarle un gran nivel de seguridad frente a potenciales agresiones militares, que puedan poner en peligro el necesario suministro energético.

En este momento se habla de una nueva compra de equipo militar a China, esta vez para equipar a la Infantería de Marina Venezolana. Se trataría de vehículos blindados, material de artillería, y otros equipos de interés. Ya se había adquirido un lote de aviones de entrenamiento avanzado y ataque ligero K8 Karakurum.

Análisis Estratégico Militar

No hay ninguna duda de que la puesta en órbita del satélite Simón Bolívar potenció todavía más el ya poderoso sistema de telecomunicaciones militares de Venezuela. Brindándole más canales, mayores velocidades y mucha más seguridad. Esta nueva capacidad permitió crear redes de comunicaciones para apoyar los siguientes sistemas:

1. Sistema Integrado de Defensa Aérea. Comunicando entre sí al C3I2 con los sensores, las armas antiaéreas y los cazas interceptores.

2. Comunicaciones Buque-Costa, Buque-Buque y Buque-Avión.

3. Potenciar el uso de los TACTER (Terminales Tácticos), en todas las unidades, usando Internet satelital de alta velocidad.

4. Fortalecer el Sistema Automatizado de Tiro de Artillería (CDT) ATILA-ATIBA en uso por la artillería de campaña del Ejército y la Infantería de Marina, así como los nuevos sistemas de dirección de tiro que llegaron con las armas rusas de artillería recientemente recibidas.

5. Mejorar el data link entre las diferentes aeronaves, en especial entre los cazabombarderos Su-30Mk2 actuando en función de reconocimiento radar.

6. Mejorar el data link entre los buques lanzadores de misiles antibuque y los helicópteros o aviones en guía intermedia para los tiros más allá del horizonte.

7. Fortalecer las redes de inteligencia internas y externas, en el sentido de permitir una comunicación fluida y segura entre los agentes y las agencias.

8. Fortalecer la inteligencia militar y policial en el sentido de permitir la vigilancia electrónica de las comunicaciones que hagan uso del satélite.

9. Potenciar las comunicaciones con el personal venezolano en misión humanitaria o actuando como asesores en diversos campos en misiones internacionales.

Estas redes de comunicaciones no serán fácilmente interferibles. Lo que le otorga a la Fuerza Armada Venezolana una serie de garantías acerca de la seguridad en sus comunicaciones.

En relación con el Centro Venezolano de Percepción Remota (CVPR) es importante destacar la gran ventaja que tiene este país al poder disponer de manera masiva e inmediata, sin necesidad de intermediarios, de las imágenes satelitales que necesita. Hasta ahora el Gobierno ha hecho énfasis en que el uso de tales imágenes es fundamentalmente para actividades civiles, sin embargo es obvio que quizá el principal usuario sea el sector militar. Como es posible que eventualmente el Gobierno de los Estados Unidos bloquee el servicio a Venezuela ejerciendo presiones sobre los Gobiernos o empresas propietarios de los satélites correspondientes, cobra particular importancia la decisión del Presidente Chávez de lanzar un satélite propio de observación, que no podría ser bloqueado y por el que incluso pasarían de ser consumidores, a ser oferentes de imágenes satelitales de la cuenca del Caribe.

La conexión china

Debemos destacar que los chinos tienen presencia física en la cuenca del Caribe, tanto civil como militar, siendo particularmente importantes las colonias y empresas ubicadas en Panamá y Surinam, así como la base militar de Inteligencia Electrónica que China opera en Cuba conjuntamente con militares de ese país.

Si observamos un mapa, veremos que Cuba, Panamá y Surinam forman un triángulo que además de tener a Venezuela en medio nos permite apreciar claramente que toda esta zona está dentro del alcance (o “huella”) del nuevo satélite venezolano, mismo que podría ser usado para cubrir necesidades de comunicación entre los diferentes sitios con presencia estratégica de China.

Bajo este contexto cobra particular importancia la base de Inteligencia Electrónica ubicada en Cuba, y que fue construida de 1995 a enero de 1998 con una inversión de 750 millones de dólares. Estas instalaciones empezaron a operar incluso desde mediados de 1997 aunque de forma parcial, hasta la culminación de las obras en enero de 1998. Se dice que el Departamento de Defensa de los EE.UU. reportó un incremento de la violación o intentos de penetración a sus sistemas informáticos a partir de 1998.

Esta base fue construida en Bejucal, sitio cercano a Lourdes, donde los rusos operaron su propia base desde los años 60 hasta el 2001, y por la que pagaban a Cuba 250 millones de dólares anuales de arrendamiento. Bejucal tiene una extensión de 20 millas cuadradas (Lourdes tiene 28 millas cuadradas).

En 1999, después de extensas negociaciones entre Raúl Castro y el Ministro de Defensa de China, Chi Haotian, quien era acompañado por el General Dong Liang Ju, se llegó a un acuerdo entre China y Cuba, por el cual personal militar chino utilizaría la base de Bejucal junto al personal cubano, pero mas importante aun, la base utilizaría los satélites de comunicación de China, y no los de Rusia.

El personal chino, en colaboración con los cubanos, en un proyecto conocido como Titán, ha ampliado sus capacidades de Guerra Electrónica construyendo dos bases de antenas, una en Wajay (La Habana), y la otra en Santiago de Cuba, conocida como “la finca de las antenas".

Es posible que Venezuela esté dispuesta a poner su Satélite a disposición del Proyecto Titán a cambio de beneficios muy concretos en el área de inteligencia, que incluyen el compartir información de interés sobre el enemigo común, entrenamiento y asesoría, así como transferencia tecnológica. Esta posibilidad potenciará a Venezuela para realizar eventualmente ataques cibernéticos en el marco de la guerra asimétrica para la que se está preparando.

De manera adicional, el Satélite fue puesto a disposición de Consejo de Defensa Suramericano, a los fines de contar con una red de comunicaciones satelitales propias. Esta es precisamente la excusa para establecer los mecanismos de cooperación con Brasil y Argentina a los fines de crear la Agencia Espacial Suramericana. 


Sociólogo DOUGLAS HERNÁNDEZ
Editor de www.fuerzasmilitares.org
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