Assad Siria
La crisis Siria es multicausal y polimórfica, se requieren múltiples aproximaciones para poder comprenderla en toda su dimensión.

www.fuerzasmilitares.org (22FEB2017).- El reconocido analista español Luis Munar Durán, ha compartido con nosotros un interesante artículo que nos permite comprender un poco más la compleja crisis militar y política por la que atraviesa en estos momento Siria. Ponemos a disposición de nuestros lectores este interesante aporte.

 

Un espía en el lugar adecuado vale tanto como 20.000 soldados en el campo de batalla.

Napoleón Bonaparte

 

La cita con la que empieza este trabajo, no deja de ser una reproducción de lo ya señalado miles de años atrás por Sun Tzu, a quien me referiré en este trabajo en su relación con los denominados “principios de la guerra” y el conflicto sirio. 

En relación con los principios de Sun Tzu, desde el arribo del marketing hay diferentes posturas sobre el número de estos, yo me voy a referir a los considerados tradicionales: Objetivo, ofensiva, simplicidad, masa, economía de fuerzas, maniobra, unidad de mando, seguridad, sorpresa.

Es primordial el estudio de la naturaleza de la guerra o del conflicto ante el cual nos enfrentamos, una apreciación incorrecta puede llevarnos definitivamente al desastre, dado que la estrategia a aplicar es inherente a la naturaleza del conflicto, siempre “asimétrico”, ya sea en las calles de Bagdad o Gaza, en las Selvas de Filipinas o Colombia, y la aparición de nuevas armas no letales surgidas con la globalización: comunicación.

El ejemplo más claro lo encontramos en Afganistán. ¿A qué se debe el “relativo” fracaso de los americanos en Afganistán? Primero a una mentalidad derrotista en relación con el carácter de ingobernable de la zona fronteriza entre Afganistán y Pakistán. En segundo lugar en relación al intento de extrapolar la estructura social occidental a Afganistán. Deben pensar que al no existir una autoridad central al estilo occidental implica de forma categórica que no existe gobierno, cuando de sobra conocido es con el simple visionado de un documental de National Geographic que las tribus pastunes que pueblan la zona desde hace siglos han desarrollado su propia forma de gobernar y sus propios medios de resolver disputas.

Los ejércitos “modernos” están diseñados para infligir pérdidas insoportables, desproporcionadas para el enemigo, equiparando el número de bajas a la victoria, pero esto es  un fallo clamoroso, y los hechos dan la razón; caso sirio donde no solo el ejercito de Bashr Al Assaad, sino las potencias intervinientes Rusia y estados occidentales han desplegado toda su fuerza desde hace ya tiempo y no han conseguido derrotar al autodenominado ISIS, la potencia de fuego solo sería efectiva en un enfrentamiento convencional, la nueva doctrina a aplicar no sería otra que la sustitución de la potencia de fuego por potencia de trabajo.

Este apunte nos da una clara referencia de que en muchas ocasiones cuanta más fuerza se emplea, menor es la eficacia, sin entrar a analizar en profundidad lo que se denominan los “daños colaterales”, cada baja civil muerto a manos de “tropas amigas” erosiona la ya limitada benevolencia de la población hacia las tropas extranjeras por ejemplo y son semillas de futuros conflictos y actos de terrorismo

Los grupos que después devinieron en insurgentes fueron avisando con mucha anticipación de lo que iban a ser los conflictos del futuro, y así Chechenia fue el comienzo (Batalla de Grozni) y el culmen el conflicto Sirio, donde ni tan siquiera el poder aéreo ha podido hacer sucumbir a este grupo. El eslogan de los grupos insurgentes:” Convertiremos las ciudades en selvas y pantanos”, y la guerra en siria es el más claro ejemplo de la consagración de esta profética frase.

El conflicto Sirio, con sus muchas particularidades es el sucesor de los habidos en la antigua Yugoslavia y Chechenia. Supone el definitivo asentamiento del “combate asimétrico”.

Como definiríamos esta nueva forma de guerra, Wikipedia da una definición bastante exacta: conflicto en el que existe una abismal diferencia cuantitativa y cualitativa entre los recursos militares, políticos y mediáticos entre las partes combatientes, y que  obliga a los bandos a utilizar tácticas atípicas, que rebasan la tradición militar.

Uno de los principios de la guerra que señalo Sun Tzu y que más se han podido apreciar por aquellas personas que han vivido el conflicto sirio, y sobre todo la lucha contra grupos como Jabat Al Nusra (Al Qaeda) e ISIS (Ref. Luis Munar Duran), es lo referente al uso masivo de la inteligencia de combate por parte de estos grupos, sobre todo en el caso de ISIS. Son precursores en la  necesidad de incrementar la inteligencia humana (human intelligence – HUMINT) para combatir las amenazas

Así que lo que podríamos adaptar al principio de la sorpresa de Sun Tzu, en este caso la inteligencia militar de los combatientes ha sido un factor determinante en los éxitos del estado islámico durante este conflicto, incluso podríamos incardinarlo también dentro de lo que fue el gran éxito de este grupo terrorista en el vecino Irak, la sorpresa del ataque a Mosul, tras un arduo trabajo no solo de inteligencia, sino de operaciones psicológicas (podríamos incluirlo dentro del apartado de inteligencia). Esto es su superioridad en el combate, no en armas y hombres, sino en espíritu, en convencimiento. Una muestra de ellos, es lo acontecido en Mosul, donde 30.000 soldados iraquíes salieron corriendo ante el empuje y la violencia de aproximadamente unos 800 terroristas. Podríamos hablar en este caso de una conjunción de principios: sorpresa, unidad de mando, maniobra y seguridad. Este grupo, y la experiencia propia lo confirma, no acomete una empresa sin haberla preparado de forma exhaustiva.

Si tuviéramos que hablar de otros principios de la guerra en este conflicto, podríamos hablar de la economía de medios, en este caso “humanos”; es un poco duro hablar de un soldado como un medio o herramienta, pero realmente los grupos radicales lo configuran así, como medios para conseguir la victoria. En este caso se debe mencionar, Ramadi en Irak que, tras meses de batallas, entre 400 y 800 islamistas consiguieron arrebatar el control de la ciudad a unos 2.000 soldados muy bien equipados en cuanto a material , sostenidos por la fuerza aérea, gracias a su devastadora táctica de ataques suicidas con el uso de vehículos repletos de explosivos. Utilizó más de 30 coches o blindados bomba, muchos de ellos  dotados de explosivos suficientes para arrasar una barriada. Contra una bomba motorizada de estas características; suelen blindar los vehículos, utilizar vehículos blindados (BMP) o abrirles paso con un Bulldozer, hay poca defensa. El coste humano, algo que estos grupos deben vigilar con muchísima atención debido a la escasez de este recurso, fue de 30 hombres, más aquellos que murieron en combate, si bien la proporción de fuerzas era claramente inferior en el caso de los terroristas.

El ISIS, ha conseguido una capacidad increíble para superar grandes barreras estáticas a través del uso calculado y concentrado de “Sahibs”. Todo se inicia con la toma de la prisión de Abu Grahib,  donde la ofensiva se inició con la voladura de vehículos con explosivos a las puertas de la prisión. A esta maniobra le siguieron un grupo de terroristas suicidas y una lluvia de proyectiles de mortero y granadas. Situación semejante se vivió en el ataque al aeropuerto de Menegh, en el que coordinados con unidades del FSA, (Free Syrian Army) atacaron en repetidas ocasiones sin éxito y tan solo finalmente tras el ataque de dos suicidas extranjeros consiguieron la toma de la misma. En este aspecto el ISIS lo tiene meridianamente claro y su filosofía es que a través de la acción de un mártir, en pocas horas se logra lo que mediante un combate prolongado con gran gasto de personal y material no hace en meses. A mayor abundamiento, tienen un enorme impacto en la segunda línea de defensa, siembran el caos en relación a este, además de las pocas posibilidades de éxito en cuanto a su previsión y defensa.

En el conflicto sirio, las fuerzas rebeldes: FSA (Ejército Libre de Siria), Jabat Al Nusra, ISIS, han llevado las contiendas a terrenos que les son tremendamente favorables. Podríamos hablar en este caso de “lessons learned”, no hay más que mencionar que el moderno enemigo de hoy entiende que en la asimetría esta su “ventaja” (Rusia en Chechenia. Batalla de Grozni, Iraq, Siria…) y que las ciudades forman parte de ese camuflaje asimétrico. Beirut, Mogadiscio, Sarajevo, Medellín, Grozni, Monrovia, Bagdad, Falullah, y un largo etcétera de nombres.

Los grupos combatientes, han mostrado  un alto grado de seguridad operativa silenciando sus medios de comunicación social y los equipos de propaganda durante la oleada de Ramadi  por ejemplo, el ejemplo al que nos referíamos antes, sin ir más lejos. Podríamos hablar sin temor a equivocarnos que están mostrando un alto nivel de “conciencia táctica”. Pero, no sólo es el golpe que se recibe tras la pérdida de ciudades clave, sino la cantidad de armamento modernos que abandonan las tropas en su huida, armamento completamente operativo: tanques, piezas de artillería, vehículos blindados…

No nos olvidamos de quizá el termino más castrense dentro de los principios de la guerra expuestos por Sun Tzu, que es la ofensiva. Por ejemplo, en el caso de Jabat  Al Nusra e ISIS, existe un auténtico “culto a la ofensiva”. Los grupos rebeldes y más el estado islámico son  perfectamente conscientes de que tienen mucho terreno que mantener, que tienen muchos enemigos, y por todo ello muchos frentes. No disponen de tropas suficientes para todo ello, y la reposición de las bajas es complicada, por lo que cuando la “cosa se pone fea”, evacuan la zona dejando estratégicamente situados francotiradores, pequeños equipos móviles de combate y bombas trampa para mermar la moral del enemigo y retrasar la toma de la posición, dando oportunidad a  que sus hombres se reagrupen y a la planificación de la ofensiva. El ejemplo más reciente es la tan nombrada Palmira en Siria, que fue tomada prácticamente; a pesar de la propaganda rusa y del régimen sirio; sin “recibir” un solo disparo, porque la campaña de propaganda exigía ver a las tropas “conquistar” la histórica ciudad, y así quedaron in situ para “defender” la zona, un equipo de snipers, algunos equipos móviles de combate. Al cabo de poco tiempo; no hace muchas semanas; el ISIS volvió a reconquistar la ciudad.

Las fuerzas rebeldes; no todas, sino los dos grupos a los que nos hemos referido en este trabajo, porque uno de los grandes problemas es que a nivel general no existe unidad de mando, lo que conlleva a la extensa prolongación del conflicto; y una de las señas de identidad de la estrategia militar del  ISIS ha sido por ejemplo, el lanzar varios ataques simultáneamente, provocando la distracción de sus enemigos, distrayendo a los opositores de su objetivo. Se observa del análisis de sus acciones, una táctica operacional utilizada  en Somalia en los 90´s. En esta táctica, utilizada desde la antigüedad, por la armada napoleónica, unidades de guerrilla y en la propia naturaleza, por abejas y hormigas. Una fuerza militar ataca a un enemigo desde múltiples direcciones diferentes para después reagruparse. Lo que implica esta táctica nos debería preocupar, ya que herramientas fundamentales en esta son: la movilidad, comunicación, autonomía de la unidad y coordinación/sincronización de sus actividades. Siendo esta última trascendental para evitar el denominado fuego amigo. Esta táctica implica un estilo de lucha que puede permitir a un ejército vencer cuando su número y equipamiento es inferior al del rival. Estrategias militares tradicionales han sido la melee, la masa o la maniobrabilidad.

Aprovechan, el entorno de batalla del siglo XXI, el entorno urbano, la capacidad de los terroristas para operar en la táctica del enjambre: pequeños equipos autónomos, con alta movilidad, con una pequeña cuando menos, estructura de mando y control. Esta táctica además es adaptable a casi cualquier situación.

En el caso de Siria, podemos hablar de un intento de aplicación de la filosofía de Sun Tzu al nuevo conflicto, el conflicto asimétrico, quizá sea este el entorno en el que mejor pudieran aplicarse estos principios. La idea central del modelo de estrategia militar de Sun Tzu es utilizar la astucia para hacer que el enemigo deposite las armas y se rinda antes de haber comenzado a combatir. En otras palabras, para Sun Tzu, el mejor estratega militar es aquel que gana una guerra sin necesitar combatirla, sencillamente jugando con la astucia, las exageraciones, las informaciones falsas emitidas en el mejor momento para desorientar al enemigo, dándole falsas esperanzas al enemigo al principio de las hostilidades antes de desilusionarle completamente al final. Así la operación del ISIS en Mosul, es un claro ejemplo de aplicación de la doctrina de Sun Tzu.

El caso de Palmira, se  podría ubicar perfectamente en el principio que indica: «Cuando usted sea capaz, finja incapacidad. Cuando actúe, finge inactividad. Cuando esté próximo, finja alejamiento. Cuando esté lejos, finja proximidad.»

Otro caso a destacar por ejemplo es la batalla por la toma de la base de la fuerza aérea siria en Menagh, donde los grupos rebeldes muchos de los cuales enfrentados en armas, se unen y realizan un ataque coordinado y logran tomar la base y capturar multitud de material, Sun Tzu nos explica que en la guerra, se ataca sólo cuando está seguro de ganar. Si no, esperamos el tiempo que sea necesario hasta que la situación gire a nuestro favor. Los rebeldes, después de infructuosos ataques por separado, toman la decisión de cesar, conversar, coordinar y esperar a que la situación de un giro a su favor.

Sun Tzu habla igualmente de que «Para el buen estratega, lo esencial está en la victoria, no en las operaciones prolongadas». En el caso de los rebeldes sirios, siguen al pie de la letra; salvo contadas excepciones; esta máxima, de hecho las únicas operaciones extensas son las defensivas: caso de Alepo (si bien esta batalla merecería un estudio exclusivo), y el caso de la intentona de reconquista de Mosul por las fuerzas de la coalición, que por otro lado a pesar de las previsiones de victoria rápida, lleva ya varios meses en activo, y sosteniendo el ISIS a pesar de la inmensa desproporción de medios en su contra.

Los rebeldes sirios, destacan igualmente por ser grandes maestros en otro principio pronunciado por Sun Tzu tantos miles de años atrás, “el buen estratega debe ser inasequible para el enemigo. Él debe comunicar lo menos posible. Y cuando él comunica, es para transmitirle al enemigo una información inexplotable o falsa” y así lo hacen en cualquier ofensiva que emprenden los grandes grupos.

Otro ejemplo de aplicación de los principios enunciados por Sun Tzu es la toma de Idlib por parte del Frente Nusra (Al Qaeda), este grupo distinto en su operatividad a ISIS, que sin duda tiene unas fuerzas más profesionalizadas, sin tanta coordinación, esperó el momento en que las fuerzas del régimen sirio se encontraban mas debilitadas pasó a la acción y tomo Idlib.

Una contravención de los principios dictados por Sun tzu, por ejemplo, porque no todo fueron aplicaciones exitosas, fue no respetar que no se deben repetir las mismas tácticas victoriosas, que hay que adaptarse a las circunstancias de cada ocasión. A los grupos con peor formación y experiencia en el caso de la guerra en Siria, no tener en cuenta este principio les costó graves derrotas, como por ejemplo en multitud de acciones en la provincia de Damasco. La falta de formación militar les hizo creer que aquella táctica que habían utilizado era “el elixir milagroso” y no adaptaron táctica y estrategica a las nuevas.

Si se repiten las tácticas victoriosas del pasado, corremos el riesgo de encontrar un enemigo más aguerrido, no fueron conscientes de que el enemigo analiza, estudia sus errores con objeto de no repetirlos y así si le surge de nuevo un evento similar, saben de sobra como afrontarlo. Cada situación es única y merece una estrategia ad hoc.

La clave para la subsistencia de los distintos grupos rebeldes y terroristas en el conflicto sirio, se debe sin duda a la aplicación de uno de los principios de Sun Tzu, que les permite sobrevivir, a pesar de las múltiples penurias, y no es otro que el de tener siempre presente tres preocupaciones: dominar bien el medio ambiente, el terreno de la batalla (originarios de las zonas de combate); conocer al enemigo en sus detalles (dotados en sus filas de múltiples desertores, conocen hasta sus más mínimos detalles) y conocerse él mismo para ocultar ante el enemigo sus propias debilidades.

Si tuviéramos que dar una característica a la doctrina de Sun Tzu, definirla con una palabra, quizá esta sería la “sutileza”. Mientras que las enseñanzas de Maquiavelo y Clausewitz son dadas las características de los nuevos conflictos, poco adecuadas para tratar este tipo de nuevas amenazas, dado que se centran e demasiado en los enfrentamientos clásicos entre estados, Sun Tzu va más allá de los aspectos puramente militares a la hora de buscar la derrota del enemigo.

Sun Tzu considera que antes de entrar en combate hay que tener una estrategia global clara, si no, el riesgo de derrota es muy alto: “la estrategia sin táctica es el camino más lento a la victoria, las tácticas sin estrategia son solo ruido ante la derrota”.

Pero para el estratega chino, la clave es someter al enemigo sin luchar. Trasladar esta máxima al conflicto con el Estado Islámico sería intentar cortar las fuentes de financiación de los yihadistas por ejemplo, pero no sería suficiente, se debe ir mas allá, ante la dificultad de cerrar absolutamente esos grifos.

Su máxima más conocida es “conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo, y en cien batallas, nunca saldrás derrotado”, algo que no se ha aplicado hasta ahora, ya que nadie en Occidente supo predecir hacía donde derivaría Al Qaeda en Irak, el germen de Estado Islámico, incluso muchas decisiones torpes ayudaron a que cogiera fuerza.

También se puede aplicar esta máxima en la situación actual, recordando que más allá de realizar un potente despliegue de efectivos militares, a la coalición internacional le conviene plantearse seriamente cómo mejorar notablemente su inteligencia sobre el terreno.

La inteligencia va a ser la clave de los éxitos en los conflictos de este siglo, de hecho la calidad de la inteligencia táctica del ISIS, no solo le ha permitido alcanzar sonadas victorias en el terreno militar, sino que le ha permitido su propia supervivencia.

Sun Tzu es un profeta sobre la trascendencia, la importancia de la inteligencia en los conflictos, todo ello se ha ido plasmando a lo largo de los años. Un hecho palpable sobre el fracaso de la coalición y de los rusos en su combate contra el ISIS, es por ejemplo el ultimo escándalo de la inteligencia USA, en el que los funcionarios afirman que los analistas en el centro de la investigación cambiaron conclusiones sobre varios temas, entre ellos la preparación de las fuerzas de seguridad iraquíes y el éxito de la campaña de bombardeos en Irak y Siria. Los bombardeos son un auténtico fracaso, esta es la cruda realidad, no se puede enfocar la lucha contra el enemigo asimétrico desde la lejanía y la superioridad tecnológica.

En el conflicto Sirio hay múltiples ejemplos de buenas aplicaciones de la doctrina de Sun Tzu, como de desastres auténticos por no aplicación de la misma, si bien insistir que el máximo exponente que se encuentra en este conflicto es la indispensable importancia de la inteligencia. Así es menester citar varios apuntes de la obra de este autor que se ven meridianamente reflejados en su doctrina y que inciden en la importancia de esta no solo en el devenir de los enfrentamientos antiguos, sino precisamente en los actuales y en los futuros.

Así, ”fallar en conocer la situación de los adversarios por economizar en aprobar gastos para investigar y estudiar a la oposición es extremadamente inhumano, y no es típico de un buen jefe militar”.

Por lo tanto, lo que posibilita a un gobierno inteligente y a un mando militar sabio vencer a los demás y lograr triunfos no es otra cosa que poseer esa información esencial, y esta debe obtenerse de personas; personas que conozcan la situación del adversario.

Siempre que vayas a atacar y a combatir, debes conocer primero los talentos de los servidores del enemigo, y así puedes enfrentarte a ellos según sus capacidades.

 

Luis Munar Durán 
Experto en Contraterrorismo e Inteligencia

 

Bibliografia:

“ El arte de la guerra”. Sun Tzu.

“Jondis”. Luis Munar Duran.Libros.com