General (RA) Néstor Ramírez, Presidente del Cuerpo de Generales y Almirantes en Retiro.
General (RA) Néstor Ramírez, Presidente del Cuerpo de Generales y Almirantes en Retiro. Foto © Carlos Ortega

www.fuerzasmilitares.org (19JUL2016).- El General (RA) Néstor Ramírez Mejía, actual Presidente del Cuerpo de Generales y Almirantes en Retiro, además de ser Profesional en Ciencias Militares, posee una especialización en Gerencia en Recursos Humanos por la Universidad Sergio Arboleda, una Maestría en Seguridad y Defensa Nacional de la Escuela Superior de Guerra de Colombia, y el Título de Arquitecto, por la Universidad Piloto de Colombia.

En su carrera militar ocupó importantes cargos a medida que ascendió, fue comandante de Brigada y División, y llegó a ser el Segundo Comandante y Jefe de Estado Mayor del Ejército Nacional entre 1998 y 2001, periodo en el que el Ejército Nacional obtuvo importantes logros. En el terreno internacional el General Ramírez fue Agregado de Defensa y Jefe de la Delegación en Washington, y además Vicedirector del Colegio Interamericano de Defensa en esa misma ciudad.

Con semejante hoja de vida y experiencia acumulada, las opiniones del General Ramírez son muy importantes para ayudar a comprender la realidad nacional desde el punto de vista de nuestros militares. Él ha tenido a bien concedernos una entrevista. Esto fue lo que nos contó:

¿Cuáles fueron sus mayores logros durante su servicio activo?

En tantos años de carrera militar ocurren muchas cosas, unas más importantes, otras menos importantes, entre los logros obtenidos quisiera mencionar estos:

  • Neutralización del V frente de las Farc y reducción significativa del Epl en el Urabá, año 1986.
  • Baja de Arturo Medina, cabecilla de la cuadrilla XV, en 1.996.
  • Captura del ideólogo Yezid Arteta, en 1.996.
  • Baja de 81 guerrilleros en operación conjunta con la FAC - hundimiento de dos lanchas en el rio Caguán en Remolinos del Caguán, 1.996.
  • Baja de 14 guerrilleros del frente 15, cuyos cadáveres fueron recuperados -incluyendo el cabecilla- en cercanías a Cartagena del Chairá, 1.996.
  • Neutralización total de la producción de coca en el Caquetá en 1.996
  • Neutralización de las marchas cocaleras en Caquetá y Guaviare ocasionadas como respuesta a las acciones contra el narcotráfico –operación Conquista II en 1996.
  • Detención de 80 garimpeiros -explotadores de oro brasileros en territorio colombiano, 200 km al norte de Leticia.
  • Implementación de un sistema de seguridad de bases fijas para el Ejército, a fin de evitar ataques masivos de las Farc sobre bases aisladas y apartadas de la geografía nacional.
  • Dirección para la construcción del Edificio de Inteligencia del Ejército.

Entre otros.

¿Por qué es importante la existencia del Cuerpo de Generales y Almirantes en Retiro?

Por el solo hecho de existir no requiere esfuerzo alguno para ser creado, constituyéndose en una oportunidad para hacerse conocer y respetar ante la opinión pública como parte de la reserva activa de la República. Igualmente es el vínculo de unión y solidaridad entre los Generales y Almirantes miembros del mismo y una oportunidad de contacto para desarrollar ciertas actividades de interés común. Los objetivos definen el por qué de su importancia, en su orden:

  1. Respaldar a las autoridades de la República en el fiel cumplimiento de sus funciones constitucionales, especialmente en las relacionadas con el mantenimiento del orden público y de la defensa nacional.
  2. Tomar parte activa en el conocimiento, estudio y difusión de los problemas de la defensa nacional, relacionados con la seguridad exterior e interior del Estado y contribuir a crear una conciencia pública en torno a los objetivos de la Nación.
  3. Fortalecer la percepción positiva y la imagen del Cuerpo de Generales y Almirantes en retiro de las FF.MM. con el fin de lograr un mayor compromiso de los socios y los actores del poder para con las FF.MM. y el CGA en particular.
  4. Presentar al Gobierno recomendaciones como resultado de los estudios y análisis que se realicen en razón del objeto social.
  5. Velar por la búsqueda y preservación de la paz y la plena vigencia de la autoridad legítima, la dignidad del Estado y la de las Fuerzas Militares.
  6. Contribuir a la preservación del prestigio de las Fuerzas Militares,   en los aspectos de la seguridad interior y exterior del Estado.
  7. Elaborar estudios relacionados con la defensa nacional en los aspectos de la seguridad interior y exterior del Estado.
  8. Mantener un permanente análisis del acontecer nacional para tomar la acción conducente en cada caso ante el Estado y la opinión nacional en aspectos relacionados con el orden público y las instituciones armadas.
  9. Velar por la defensa del patrimonio histórico, moral y cultural de la Nación.
  10. Apoyar a las autoridades en todo lo que tenga que ver con la defensa de la moral pública y la lucha contra la corrupción.

¿Cuáles son sus responsabilidades como Presidente del CGA?

Mantener la cohesión de sus miembros y diseñar el plan estratégico, llevando a buen término el plan de acción que del anterior se derive. Es de suma importancia para la permanencia en el tiempo de la organización mantener las mejores relaciones con los miembros del servicio activo, dado que ellos serán en el futuro los nuevos socios, pero además, ello facilita el cumplimiento de los objetivos de mayor interés. El Presidente convoca la Junta Directiva conformada por 12 miembros de las tres Fuerzas para la toma de decisiones de importancia colectiva y para aprobar los balances contables, además de satisfacer las inquietudes y necesidades de los socios, respecto a temas de interés que les afecten, como es el caso de la salud. 

¿Qué injerencia tiene el CGA en el direccionamiento estratégico de las Fuerzas Militares de Colombia?

Ninguna, no obstante, el CGA elabora recomendaciones que el Alto Mando en su buen entender tomará o estudiará de considerarlas pertinentes. Por ejemplo el CGA envió una recomendación recientemente llamada “Reflexiones sobre el equilibrio entre el poder disuasivo del Estado y el cumplimiento de las futuras misiones de las FF.MM. -Ejército en particular- en medio de la protesta social y recortes presupuestales” la cual ha merecido atención del Mando y por tanto se conoce que ha entrado a estudio por parte del Comando de Transformación Ejército del Futuro, COTEF.

¿Cuál es la posición del Cuerpo de Generales y Almirantes en retiro de las Fuerzas Militares de Colombia en relación con el actual proceso de paz con el grupo FARC?

Desde luego que no hay una posición unánime al respecto. La polarización de la sociedad y la desinformación o ausencia de información ha generado fricciones y situaciones de alguna complejidad que en una u otra forma influyen en las opiniones individuales. Para el entendimiento y comprensión del proceso se estimulan las reuniones con el Alto Mando y los militares que nos representan en La Habana. Finalmente en la revista Ecos -órgano de difusión-, además del editorial, se expresan opiniones diversas que no comprometen la Corporación. Por otra parte el Presidente y otros miembros del colectivo expresan sus opiniones en diferentes medios de comunicación.

No obstante, el CGA como conjunto ha actuado con prudencia a fin de evitar generar tensiones extras en el Alto Mando, ya de por sí enfrentando situaciones complejas. Las buenas relaciones como ya se dijo antes son indispensables para poder mantener un flujo de información en ambos sentidos. De igual manera para lograr canales de comunicación que permitan hacer recomendaciones.

Desde su punto de vista, ¿cuál es la principal preocupación de nuestros militares en relación al llamado posconflicto?

Las preocupaciones fundadas, pues también hay algún producto de la interpretación de los acuerdos y no de la letra de los mismos -no tratadas en este documento-, podrían ser las siguientes:

  • El narcotráfico y la toma de rehenes como delitos conexos al político.
  • El pago de penas restrictivas de la libertad y al tiempo formar parte del Congreso de la República a dedo.
  • El peligro para los militares inocentes, o que por omisión o ignorancia cometieron delitos culposos y no son conscientes de ello y que por lo tanto no reconozcan responsabilidad. Estos podrían perder las opciones de tener sanciones entre 5 y 8 años para recibir condenas entre 18 y 20 años. En contraste ningún guerrillero que haya cometido delitos graves recibirá sanciones mayores a 8 años. Los falsos testigos continuarán su trabajo sin que haya sanciones ejemplares.

Hay que reconocer que la participación de los militares en La Habana ha sido una ventaja, en relación a otros procesos, así como frente a lo que hubiese podido ocurrir sin su participación. Por ejemplo el diseño de las zonas de concentración (23) y los puntos especiales (8) ha sido un manejo ejemplar como lo pudieron apreciar el comandante de la División Córdova, el Presidente del CGA, y el Presidente de Acore.

¿Cuáles piensa usted que serán las principales amenazas a enfrentar por la Fuerza Pública en el llamado posconflicto?

A continuación apartes de un primer borrador de un artículo a ser próximamente publicado en la agencia de reportajes y ensayos (aresprensa) por el suscrito, presenta la visión del Presidente del CGA sobre las amenazas del futuro.

(…) No obstante, la realidad puede depararnos sorpresas, algunas de ellas indeseadas si no utilizamos el presente con visión de futuro. Es por ello que llamaremos la atención del lector sobre el más probable escenario en el posacuerdo. Para este propósito, trataremos de apartarnos en lo posible, de las emociones que suscita Cuba, para dar paso a la inteligencia en el análisis de las estrategias de los detractores armados, y la respuesta que debe ofrecer el Estado a dichos desafíos, a fin de evitar caer en las funestas vivencias del vecindario.             

En su ensayo “Colombia: Militares en el Congreso” de Rubén Hidalgo -aresprensa julio 12- señala como en el posacuerdo, coexistirán en contubernio, factores y agentes generadores de violencia, y el posible pago de condenas de los armados ilegales en el Congreso -a dedo-; al mismo tiempo con amenazas y perturbaciones externas, oxigenadas por el narcotráfico y el dinero negro que manejaron los antiguos grupos armados. Dineros estos últimos, que podrían ser destinados a “aceitar actividades de superficie como las de Marcha Patriótica y similares, dirigidas a la activación de la protesta social generalizada, profesionalizada” y permanente, con finalidad subversiva. Esto último con el propósito de “paralizar la economía nacional, hacerla implosionar y  precipitar otras formas de confrontación entre las autoridades y el pueblo”

El escrito de Hidalgo, en contraste con la sensación optimista de la paz, deja al descubierto certezas preocupantes que excitarán la sensibilidad de los escépticos y de quienes manifiestan desacuerdo con ciertas concesiones proporcionadas a los armados ilegales. En este estado de cosas se corre el peligro de que las emociones cieguen la razón. Que los fantasmas se mezclen con los sapos a tragar propios de una negociación con quienes cometieron todo tipo de delitos graves; a la vez, que se reaccione airadamente contra las interpretaciones de los acuerdos y no contra el contenido de los mismos.

De esta forma la amenaza que cobraría vida en el futuro inmediato -aprovechando la circunstancia de indicadores económicos desfavorables-, podría pasar inadvertida. No sobra recordar que la lucha guerrillera para el “secretariado”, no es una afición o estilo de vida, por el contrario, es un medio para acceder al poder. Ese medio les fracasó, dejó de ser aceptable, factible y conducente, como ya lo descubrieran con anterioridad el sociólogo francés, y experto en conflictos asimétricos, Gerard Chaliand, el M-19, el Eln -en su plan acabar la guerra para construir la paz-, y por la experiencia misma de las Farc, entre los años 2003 a 2005, una de las razones que las llevarían a la mesa.

El nuevo vehículo seleccionado por los ilegales, dentro de la combinación de métodos, es el político. Más precisamente, el empleo de la vía democrática para acceder al poder  para luego destruirla desde adentro, como es la esencia del socialismo del S XXI de Maduro. Es tal el entusiasmo de los ilegales, que con tal que se les permita el uso de este nuevo vehículo, estarían dispuestos a sacrificar parte de las concesiones obtenidas –excepto aquellas que faciliten sus objetivos-. Para ellos, las concesiones referidas las obtendrían más tarde –hipotéticamente- al acceder al poder. Ya lo dijeron, si el plebiscito es desfavorable, de todas maneras no perderán lo caminado.

En ese orden de ideas se entiende, el por qué las Farc exigen en Cuba reiteradamente,  el desmonte de los Esmad de la policía. La única organización entrenada y equipada del Estado para evitar que la legítima protesta social se desborde y afecte el bien común. Es más, con claridad lo mencionan en las redes sociales: “Las Farc nos transformaremos en un movimiento político legal, conservando nuestra cohesión y unidad históricas con el propósito de trabajar de manera amplia con las masas de inconformes  en Colombia (El Tiempo, 08 de julio, 16.)

¿Le preocupa que en el posconflicto haya una importante reducción del píe de fuerza de las Fuerzas Militares o un desmejoramiento de las condiciones laborales de los militares?

La recomendación de la cual se habló antes consiste precisamente en el tratamiento de estas preocupaciones, no solo por el posacuerdo sino por las dificultades y estrecheces fiscales que se avecinan. Puede decirse en términos generales -posición del Presidente- que en el futuro se debe contar con un Ejército preparado para la guerra híbrida, conformado por una organización más bien de tamaño reducido pero altamente móvil, tecnificada y entrenada, de tal manera que se constituya en un poder disuasivo de amenazas y perturbaciones a la seguridad nacional. Estas unidades deben evitar el comprometimiento en misiones de orden interno.

Al tiempo que se debe contar con las unidades indispensables para continuar en la neutralización de las amenazas externas y el apoyo a la Policía Nacional, de requerirse. A fin de hacer economías de recursos se podría contar simultáneamente con una reserva nacional, con entrenamiento en guerra regular y apoyo de misiones internas, de requerirse. En cuanto a desmejoras en las condiciones laborales vale la pena observar lo ocurrido en procesos similares, experiencias poco alentadoras. No obstante, como el problema de la inseguridad, y de las nuevas estrategias de los anteriores actores armados continuará, es probable que en un corto plazo no se den.

¿Qué opina sobre la planificada participación de nuestras tropas en operaciones internacionales de la ONU y la OTAN?

Se constituye en la mejor oportunidad para mantener efectivos entrenados y familiarizados con otros ejércitos del mundo, así como para darse a conocer y respetar en el concierto mundial.

 

(Douglas Hernández, Medellín)