Veterano de El Salvador
Rafael Gracias es veterano de la Fuerza Aérea de El Salvador, sirvió en las Bases Aéreas de Iloango y de Comalapa.

www.fuerzasmilitares.org (05AGO2016).- Rafael Gracias, es un ciudadano salvadoreño que prestó su servicio militar en la Fuerza Aérea de El Salvador entre 1998 y 1990, mientras se desarrollaba en ese país un conflicto armado interno. Vivió la guerra y el posterior proceso de paz, hoy quiere contarnos su experiencia.

¿Dónde prestó su servicio militar?

Cuando en empecé a prestar servicio militar me asignaron a la Base Aérea de Iloango, pero después me trasladaron a la Base Aérea de Comalapa. En esta última Base es donde estaban destacados los aviones A-37 Dragoonfly y los O-2A, que eran los más activos en el tiempo de la guerra, brindando apoyo a las tropas en tierra, lanzando bombas de 500 libras, rockets o ametrallando.

¿Qué hacía usted para la Fuerza Aérea de El Salvador?

Mis primeras funciones fueron como infante, prestando seguridad a la Base Aérea, después me entrenaron como radio operador, y me asignaron a un Centro de Operaciones Tácticas (COT), ahí yo tenía comunicación directa con las aeronaves en el aire, le dábamos información a los pilotos sobre las distintas misiones que tenían que cumplir, así como las coordenadas de los blancos, o del sitio donde los helicópteros debían realizar alguna evacuación de personal herido.

¿Fue una experiencia difícil?

Bueno, yo entré a prestar servicio de 18 años y salí de 21 años. La exigencia de la vida militar me marcó, y aunque han pasado 25 años de eso, aún es una parte muy importante de mi vida.

Aunque no estaba en primera línea como otros soldados, siempre había el peligro de que la guerrilla atacara la Base Aérea, y por eso había muchas medidas de seguridad.

Cuando el conflicto acabó, ¿le parece que el proceso de paz si funcionó?, ¿qué fallas le vio al proceso de paz en El Salvador?

Pues fíjate que el proceso de paz solo funcionó para que se callaran las armas. Se lograron muchas cosas, pero hubo mucha desigualdad. Los guerrilleros desmovilizados recibieron mucho apoyo. Les dieron tierras, pensiones, y otros beneficios. En cuanto a las Fuerzas Armadas, una vez se disolvieron los Batallones de Élite, a los oficiales les dieron la baja ya con una pensión y les pagaron el estudio para que pudieran seguir en la universidad. Mientras que los soldados, después de años de servicio, salieron a la calle sin cinco en la bolsa.

Hubo muchas desigualdades con respecto al apoyo después de la desmovilización. Bueno, eso pasó aquí, pero no tiene por qué ser igual en otras partes, eso depende de quienes negocian.

Pero, ¿en general después de la desmovilización ya no hubo más guerrilla?

Fíjate que nada es perfecto, siempre hubo especulaciones que decían que solo se habían entregado armas viejas en mal estado, que no las habían entregado todas, que los misiles tierra aire tampoco estaban completos,  y meses o años después, aparecía por ahí uno que otro depósito clandestino de armas y entonces la excusa era que la persona que sabía dónde estaba ese depósito había muerto en combate en el conflicto, y solo él sabía su ubicación.

Acuérdate que las guerrillas son distintas luchan por distintas causas.

Entiendo que muchos ex combatientes terminaron metidos en las Maras, o por lo menos mucho del armamento que circuló en la guerra fue a parar a manos de esas bandas, ¿ocurrió así?

Al final de la guerra ninguna persona quedó armada como guerrilla, solo algunos casos en los que alguien conservó un arma como recuerdo, pero esos fueron casos aislados tanto de un bando como del otro. Fue en la posguerra que se formaron bandas armadas que asaltaban blindados, bancos, o que secuestraban, esto aprovechando su experiencia militar. Hay que aclarar que estas cosas pasaron con excombatientes de ambos bandos.

Las maras nacieron con las personas que llegaron a El Salvador deportadas de Estados Unidos, al principio no eran tan sanguinarios como lo son hoy.

¿Cree usted que en Colombia pueda pasar algo similar a lo de El Salvador?

Es posible, recuerda que tu país es más grande, se necesita de mucho dinero porque al personal de ambos bandos no solo se le puede tirar a la calle sin darle opciones.

Es bien difícil se crea una desconfianza horrible. Pero poco apoco el tiempo ayuda.

Ojalá en tu país no se pongan a desmovilizar a los cuerpos de seguridad, porque en esa transición aprovecha la delincuencia para incrementar sus delitos.

El gobierno debe conservar a la mayoría del personal de las fuerzas de seguridad que posee experiencia, se le necesita en la posguerra para mantener el orden y la seguridad.

¿A qué se dedica usted actualmente?

En la actualidad trabajo de guarda espaldas de un funcionario público.

 

(Douglas Hernández, Medellín)