Lesbia Rodríguez
Lesbia Rodríguez, docente cubana, ha tenido la oportunidad de visitar Colombia en varias oportunidades.

www.fuerzasmilitares.org (17AGO2016).- La profesora Lesvia Rodríguez Gardó tiene muchos años de experiencia docente en distintas instituciones cubanas. Ha tenido la oporunidad de visitar Colombia varias veces y compartir con docentes y estudiantes colombianos en el marco de eventos de gran importancia para la pedagogía. Le hemos solicitado su opinión sobre el Proceso de Paz que adelanta el Gobierno Colombiano con el grupo FARC, a lo que amablemente ha accedido.

¿A qué se dedica actualmente en el terreno profesional?

Soy profesora universitaria. Me titulé como Licenciada en Educación Preescolar y Master en Gestión Turística.

¿Conoce usted Colombia, nos ha visitado?

Sí. Pues he tenido la gran oportunidad de participar en cuatro Congresos relacionados con la Educación, así como en jornadas pedagógicas convocadas por instituciones educativas. He disfrutado mucho Colombia, país que me ha acogido con tanta hospitalidad y amabilidad.

¿Por qué cree usted que Colombia es un país tan violento?

Creo que el narcotráfico es una de las causas que ha influido en que Colombia sea un país tan violento, así como el enriquecimiento por parte de personas inescrupulosas a través de esta vía. Es contraproducente como un país tan cálido, tan acogedor, exhiba tan altos índices de violencia. El militarismo, así como la cantidad de desplazados por el conflicto armado son ejemplos palpables de esta situación. Otra variable a tener en cuenta es tal vez el nivel de acceso a las armas de fuego, que se traduce en una alta tasa de homicidios. La violencia tiene su punto culminante en la cantidad de vidas humanas que se han perdido por este flagelo.

¿Qué se debería cambiar en el sistema educativo colombiano con urgencia, para hacerlo más pertinente en cuanto al tema de la convivencia?

Se trata de la coexistencia pacífica y armoniosa de grupos humanos en un mismo espacio. Desde mi perspectiva como docente, el reto es hacer frente a la responsabilidad compartida. Para lograr cambios en el sistema educativo de los colombianos, humildemente opino que se deben:

  • Aplicar políticas públicas en función de mejorar la calidad de vida del educando y el educador.
  • Realizar modos de intervención pedagógica que promuevan la educación en valores.
  • Estrechar aún más el vínculo familia-comunidad-instituciones educativas.
  • Incrementar la capacitación de los educadores.

¿Cómo podemos combatir la “cultura de la ilegalidad” tan arraigada en nuestra sociedad?

La cultura de la ilegalidad es un mal dañino que afecta a toda la sociedad colombiana. Creo que algunas acciones para minimizarla, podrían ser:

  • Aplicando correctamente la Constitución  la Ley.
  • Aumentando las acciones de control empresarial y ciudadano.
  • Reforzando el sistema ético y de valores.
  • Combatiendo con severidad la corrupción a todo nivel.
  • Eliminando el lavado de dinero.
  • Que cada persona de manera consciente y libre sea capaz de asumir una conducta ciudadana asequible para poder vivir en armonía.

¿Cuál es su opinión sobre el actual proceso de paz entre el Gobierno Nacional y el grupo FARC?

Creo que después de cuatros años de negociaciones entre las FARC y el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, se debe cumplir el objetivo planificado de terminar el conflicto armado entre las dos facciones en guerra. El cese al fuego bilateral y definitivo debe ser muestra de apoyo incondicional al mismo. Esta es una oportunidad de realizar un diálogo abierto y sin condiciones y comenzar a discutir para resolver los grandes problemas que tiene el país. Sin embargo creo que no debe haber impunidad para quienes hayan cometido violaciones graves a los derechos humanos.

¿Qué mejorará en Colombia a partir de la firma definitiva de la paz entre el Gobierno y las FARC?

El año 2016, yo lo denominaría "El Año de la Paz", por los beneficios que traerá para los colombianos, traducidos en:

  • Educación con calidad.
  • Protección para la niñez y la adolescencia.
  • Mayor emprendimiento empresarial.
  • Transformación en la forma de vida de las personas.
  • Seguridad en su más amplia acepción. 
  • Profundos cambios políticos y sociales.
  • Creación de nuevas fuerzas políticas.
  • Mejor distribución de la propiedad de la tierra.
  • Disminución del número de víctimas asociados a la violencia.
  • Utilización del presupuesto del Estado en función de elevar la calidad de vida de los colombianos y colombianas.

¿Por qué cree usted que hay un sector político que se opone con vehemencia al actual proceso de paz, qué los motiva?

Para que un proceso de negociación sea exitoso necesita que se cumpla lo que está estipulado constitucionalmente, que se cumplan las reglas que estén enfocadas con el proceso y que se estas respeten. La oposición política parece no tener la actitud correcta para contribuir a alcanzar la paz en Colombia. 

Sin embargo, es importante tener en cuenta que el proceso de negociación exige de justicia, no de impunidad. Exige de actitudes y acciones conscientes para todos implicados. La oposición política en Colombia podría tener razón en su reclamo por la no impunidad.

Otro aspecto a tener en cuenta es la falta de credibilidad en los gobernantes que no han podido resolver las negociaciones ni por las vías militares, ni por la vía civil. Los conflictos se resuelven por las vías democráticas, sin renunciar a los deberes que le corresponden a cada uno.

En términos de la geopolítica, creo que realmente no existe la paz, simplemente se le ha cambiado el nombre al nuevo tipo de guerra.

¿Podrán las FARC hacer política por vías pacíficas y democráticas, teniendo tantos y tan poderosos contradictores?

La sociedad colombiana es muy heterogénea y los conflictos que en ella se dan obedecen a varias dinámicas y a procesos históricos diferentes y a cambios de identidad que produjeron cambios en el control de los territorios donde habitan la mayoría de la población afectada. Si se resuelve esta complejidad, el choque que existe entre los rebeldes y fuerzas de ultraderecha en varios lugares donde las consecuencias para la población civil han sido muy marcadas, entonces creo que se podría hablar de política por vías pacíficas.

Colombia arrastra un conflicto armado de más 50 años, que ha dejado un número significativo de fallecidos, la gran mayoría civiles, cientos de desplazados entre los que se destacan los indígenas y los campesinos. Si las fuerzas políticas y sociales se comprometen a superar la guerra y construir una paz inclusiva, entonces pienso que si se resuelva el conflicto.

¿Tiene alguna significación para el cubano normal, que su país sea la sede de los diálogos de paz, tan importantes para Colombia?

Si tiene mucha significación para todos los cubanos y cubanas. Nos sentimos orgullosos con esta determinación, lo que queremos es que sea real y no sea puro teatro. Cuba es garante de paz para todos los países de América Latina y del mundo. Eso da muestra que nuestro país da la oportunidad de que las partes mezcladas en el conflicto armado se pongan de acuerdo para que Colombia sea capaz de alcanzar la paz y que sus hijos e hijas construyan un futuro mejor edificado, una sociedad mejor y más equitativa.

 

(Douglas Hernández, Medellín)