David Garriga
David Garriga Guitart, Licenciado en Criminología por la Universidad de Barcelona, Máster en Mundo árabe e Islámico en la Universidad de Barcelona, Especialista en Terrorismo Yihadista en la Universidad de Pablo de Olavide en Sevilla y Máster en Análisis y Prevención del Crimen en la Universidad Crimina Miguel Hernández

www.fuerzasmilitares.org (30AGO2016).- El señor David Garriga Guitart, es experto en terrorismo yihadista. Desde España, ha accedido a concedernos una exclusiva entrevista en la que nos explica pormenores del terrorismo moderno, ayudándonos a comprender este fenómeno al que tendremos que enfrentarnos los colombianos en el inmediato futuro, habida cuenta de los compromisos que ha realizado nuestro gobierno con la ONU, la Unión Europea y la OTAN, y que nos comprometen a enviar tropas a lugares en donde el terrorismo yihadista está presente. Es pues esta entrevista una lectura recomendada para estar bien informado en el ámbito colombiano de la seguridad y la defensa.

¿En qué consiste la Licenciatura en “Criminología y Política Criminal” en la que se graduó?

La Licenciatura en Criminologia era una formación de cinco años, actualmente Grado en Criminologia de cuatro años, que aporta unos conocimientos y unas herramientas imprescindibles para el profesional que quiera dedicarse al mundo de la seguridad y la defensa. Todo y ser una carrera muy holísitca y que comparte muchos conocimientos con otras formaciones como el derecho, la sociologia, la psicologia…  la criminología focaliza especialmente su formación en la prevención de la delincuencia. Aunque en España los profesinales en Criminología siguen a la sombra de psicólogos y licenciados en derecho, cada vez más, estos profesionales estamos aportando soluciones necesarias desde nuestra formación para tratar problemas sociales en seguridad. En terrorismo yihadista, que es mi campo, es fundamental promover estas herramientas de prevención para evirtar, como esta pasando a dia de hoy, que el número de jóvenes radicalizados en occidente vaya en aumento. Hay que aportar soluciones prácticas y eficaces para parar esta escalada desde la profesionalidad y el conocimiento, no desde las palabras vacías y el “buenismo”. Es aquí donde el criminologo tiene un papel fundamental.

¿Cuál es la importancia de la especialización que usted realizó en “Terrorismo Yihadista: Análisis, Insurgencia y Movimientos Radicales”?

Para todo profesional es imprescindible que pueda especializarse en el campo en el que quiera dedicarse. De esta manera puede tratar con más herramientas y recursos  el tema que desea trabajar. En el campo del terrorismo yihadista, al menos desde que yo comencé a interesarme por él, ha ido evolucionando y adaptando a las diferentes dificultades que ha ido encontrando. Habíamos sufrido atentados tremendos, desde el 11-S en EEUU al 7-J en Londres, pero parecía que era algo que venia de fuera, que el problema real estaba en los paises árabo-islamicos y no aquí en occidente. A dia de hoy los terroristas ya están entre nosotros, conocer a lo que nos enfrentamos es la única solución para vencerlos. Desde la aparición de este grupo terrorista Estado Islamico su variabilidad, mutación y adaptación al medio ha sido muy rápida y exitosa. El trabajar desde el otro lado con unos terroristas tan variables y rápidos hace necesario una formación actualizada y continua. La especialidad, como en todos los ámbitos, es fundamental para realizar un buen trabajo y aportarte las herramientas necesarias para hacerlo. 

¿En qué consiste el Master, “Mundo Árabe e Islámico”?

Para poder trabajar en temas de terrorismo yihadista me parece fundamental dos cosas a parte de los conocimientos en terrorismo: por un lado conocer la lengua de uso de esos terroristas, en este caso el árabe. Por otro, y para poder realizar una buena contra-narrativa y des-radicalización de los jóvenes que caen en manos de estos grupos con mentiras referentes a una religión y una historia, es imprescindible el conocimiento real de lo que es islam, su historia y entender las diferentes costumbres entre los musulmanes. Por eso me formé, a modo de especialización, en mundo arabe e islamico para poder tener unos conocimientos referentes a lo que es o no verdad en el discurso de estos asesinos y que tan bien saben utilizar para engañar y manipular a los jóvenes que acaban inmolandose por su causa. Una causa que no tiene nada que ver con el islam.

¿Por qué su interés académico en esos asuntos?

Desde que finalicé la carrera mi intención era quedarme a trabajar en algun pais árabe. Su cultura, la lengua, las costumbres de la mayoría de estos paises son muy atrayentes e interesantes, aportan mucha sabiduría, sus gentes transmiten amabilidad, cercanía y sencillez. Aprendí la lengua pero desafortunadamente al poco tiempo de desplazarme ahí comenzaron a incrementarse las diferentes matanzas y atentados perpetrados por estos grupos de etilolgía yihadista sembrando el terror en la mayoria de países árabo-islámicos. En aquel momento me pareció más oportuno que podía aportar más quedandome en mi país y luchando para evitar que nuestros jóvenes, víctimas de nuestro sistema, acaben cayendo en manos de estos terroristas.

¿A qué se dedica hoy en día en el terreno profesional?

Mi trabajo consiste por un lado en ofrecer formación a las diferentes fuerzas y cuerpos de seguridad y ejército militar en cuanto a los tipos de perfiles que encontramos en occidente, por un lado los perfiles de los radicalizados, jovenes mayoritariamente de segunda generación, mala integración, con una frustración del modelo occidental que ven en la incorporación a las filas de Estado Islamico una salida a su rabia e incomprensión. Por otro, el perfil de los reclutadores, tanto los observadores, encargados de ver que perfiles pueden ser candidatos a radicalizar, los reclutadores propiamente dichos, que serian los que se encargan de radicalizar y “lavar el cerebro” del joven y finalmente los facilitadores, los que ayudarían a estos jóvenes a emprender el viaje hacia Siria o Iraq con éxtio. Ambos perfiles de gran preocupación por parte de los gobiernos por las posibles infiltraciones dentro de la policia y el ejército occidental. Conocer estos perfiles ayuda a la hora de la detección y seguimiento del joven pero sobretodo y según en que fase se detecte es fundamental para iniciar un proceso de desradicalización efectivo y evitar que acabe muriendo por una ideología sin sentido.

Por otro lado estoy trabajando en programas de prevención para evitar la captación de estos jóvenes. Estos programas de prevención son imprescindibles para descender este porcentaje de jóvenes radicalizados y permitir a la policía, ejército y servicios de inteligencia trabajar mejor y focalizar su trabajo de manera más concreta y efectiva. En mi opinión son necesarias tres herramientas básicas para poder neutralizar esta captación de jóvenes: por un lado facilitar una formación a nivel generalizado a toda la población sobre signos de radicalización para una eficaz detección a tiempo y así evitar la caza de brujas, por otro, una contra-narrativa seductora, con instrumentos creíbles, prácticos y persuasivos que contra-reste el discurso atrayente de estos asesinos, ya no sólo desde las instituciones estatales y policiales sino también desde espacios más próximos y seguros para el joven. Finalmente unos programas de des-radicalización eficaces y aplicables desde cualquier etapa del proceso de radicalización, desde los simpatizantes hasta los comprometidos.

¿Qué es la Yihad?

La palabra yihad apareció en occidente no hace mucho tiempo relacionada con el terrorismo islamista. Muchas han sido las definiciones, interpretaciones y descripciones del concepto a lo largo de estos años. Pero quizás sólo dos han sido las más extendidas por occidente: una, la que relaciona el concepto yihad con una «guerra santa» de los que abrazan el islam contra los infieles y la consideran como el sexto pilar del islam. Y otra, como sinónimo de ‘esfuerzo’ para la superación de las dificultades y tentaciones en el día a día de todo musulmán (El término yihad proviene de la raíz árabe j-h-d que significa ‘esfuerzo’).

Aunque el significado más común de yihad es entendido como ‘esfuerzo para la propia perfección en el camino hacia Dios y lucha contra el egoísmo’, muchas han sido las veces que se ha presentado este concepto unido a «guerra santa» (Esta expresión no se encuentra ni en el Corán ni en la sunna y es desconocida en los tratados de jurisprudencia islámica. Más bien es una expresión propia de la traducción católica y tiene su origen en las cruzadas). Esta posición contra los infieles, que algunos sectores islámicos defienden, no es más que una conducta o postura integrista y radical realizada de una lectura literal del Corán.

Si miramos las diferentes veces que la palabra aparece en el Corán, podemos apreciar que la mayoría de ellas hace referencia a ‘esfuerzo’. De las 35 veces en que se menciona:

  • 22 veces se refiere a ‘esfuerzo’ o ‘superación’ en la propia conducta y en la colectiva.
  • 10 veces como ‘guerra defensiva’, nunca ofensiva.
  • 3 veces como elevación espiritual de los creyentes.

¿Cuál es el concepto de terrorismo más aceptado por la comunidad internacional?

Poder establecer un marco conceptual claro a la hora de definir el terrorismo es sumamente complejo debido a la cantidad de perspectivas y puntos de vista diferentes que existen en el mundo. Dentro de esta definición tenemos que tener claros tres elementos fundamentales: por un lado el “uso o la amenaza en utilizar la vilencia”, por otro una “motivación política” y finalmente la “creación de un apresión psicológica mediante el terror para lograr un próposito determinado”. Con todo, quizá una de las definiciones más acertadas para definir terrorismo seria “la utilización de una violencia organizada y estable en el tiempo, intensa pero variable, para condicionar la distribución del poder político dentro de una sociedad.”

A la hora de clasificar el terrorismo podemos hacerlo principalmente desde dos ejes: por un lado el terrorismo insurgente frente al vigilante (el primero seria el que trata de alterar la distribución de poder político, mientras que el vigilante trata de conservar las estructuras de poder existentes) y el terrorismo proactivo frente el reactivo (el proactivo seria aquel que trata de introducir nuevas demandas en la esfera política, mientras que el segundo trata de conservar las obtenidas por una clase sociopolítica).

¿Por qué el terrorismo islámico?

Desde el siglo XIX hasta la actualidad podemos dividir la evolución del terrorismo en cuatro fases muy bien diferenciadas. La primera nos remontariamos a la segunda mitad del siglo XIX hasta principios del XX de la mano del terrorismo de carácter “Anarquista y global”.

Una segunda etapa desde la decada de los años 20 del siglo XX teniendo el máximo explendor tras la segunda Guerra mundial bajo el “Anticolonialismo” y afectando sobretodo Asia, Oriente Medio y África. La tercera etapa América, Europa Occidental y Japón.

La última etapa, es la que podríamos denominar la del “Mundo Islámico”, aparece a partir del 1979 en Irán. La diáspora islamista a occidente ha facilitado convertir a EEUU y algunos paises europeos en blancos apetecibles para este tipo de terrorismo.

Cuando hablamos de terrorismo yihadista estamos frente un terrorismo de carácter internacional que se practica con la deliberada intención de afectar a la estructura del poder en paises enteros del planeta y que a día de hoy es el terrorismo que comienza a estar más presente en nuestra sociedad.

¿Qué es el Estado Islámico y por qué es importante combatirlo?

Dáesh o Estado Islámico es un grupo terrorista de naturaleza yihadista suní asentado en un amplio territorio de Iraq y Siria. Liderado por Abu Bakr al-Baghdadi proclamó su independencia de Al Qaeda a mitad del año 2014.

Coincidiendo con la invasión de Estados Unidos y otros países sobre Iraq, en el año 2003 se creó una filial de Al Qaeda en territorio iraquí denominada A.Q.I. (Al Qaeda en Iraq). Esta organización terrorista operaba en Iraq sembrando el terror bajo la tutela de Al Qaeda Central a cambio de financiación y armamento. Durante el primer periodo de A.Q.I. (2003-2006) fue liderada por Abu Musab al Zarqaui.

En el año 2006 y coincidiendo con la muerte de su líder, Al Qaeda en Iraq cambió su nombre para denominarse I.S.I. (Estado Islámico en Iraq) manteniendo los objetivos de lucha y su dependencia a Al Qaeda Central. Su nuevo dirigente Rashid al-Baghdadi mantuvo su liderazgo sobre el grupo terrorista hasta que fue abatido por tropas estadounidenses en Iraq un año antes de que se iniciara la guerra civil en Siria (2010).

En el año 2013 un islamista preso por el ejército americano y puesto en libertad años antes tomó las riendas de la filial terrorista. Este nuevo líder era Abu Bakr al-Baghdadi. En ese mismo año, el grupo terrorista cambió de nuevo su nombre y se hizo llamar I.S.I.S (ISIS / EIIL/ ISIL/ DAESH: Todas estas siglas son sinónimos, ya sea por ser las siglas en inglés, español o árabe. ISIS: Islamic State of Irak and Shams/ EIIL: Estado Islámico de Iraq y Levante/ ISIL: Islamic State of Irak and Levant/ DAESH: Dawla al-Islamiya fi al-‘Iraq wa al-Shams. Aunque siguió siendo una filial de Al-Qaeda, su afán de expansión hizo que comenzaran a perpetrar sus atentados aprovechando la guerra civil de su país vecino, Siria. Esta iniciativa del grupo terrorista no gustó nada a su compañera y también filial de Al Qaeda en Siria Jabath al-Nusra, que vio en esta transgresión una forma de intromisión no admisible del I.S.I.S. en su territorio.

Debido a esta intromisión y al salvajismo e indiscriminación de sus atentados, Al Qaeda Central expulsó a I.S.I.S. de sus filiales a finales del año 2013. No sería hasta mitad de 2014 cuando su dirigente Abu Bakr al-Baghdadi proclamara la independencia de su grupo de Al Qaeda, su nombramiento como califa Ibrahim y su soberanía sobre los territorios de Iraq y Siria.

Este grupo terrorista tiene unos objetivos claros y que de momento está trasladando a la práctica de manera muy efectiva en el poco tiempo que llevan sembrando el terror. En una primera fase implantar a corto-medio plazo el califato en los países de Siria e Iraq y en los territorios colindantes a estos; una vez asentado en estos países y ser reconocidos como Estado, extender su califato a nivel mundial. Por otro lado, imponer su interpretación extrema de la sharía en los países que va conquistando. En una segunda fase (no tiene porque ser posterior a la primera sino que su realización puede ser conjuntamente en el tiempo) su objetivo es mantener el terror en todos los paises que ellos consideran infieles a nivel mundial. Para sembrar este pánico los grupos de etiología yihadista disponen de dos principales actores en occidente: por un lado los terroristas individuales  entrenados en pequeñas células, actualmente radicalizados en su país de residencia sin necesidad de trasladarse a otro país como antes y adoctrinados por terroristas desplazados para tal función. Sus atentados suelen provocar mayores daños tanto materiales como personales debido a que su preparación, aunque muchas veces pésima, requiere de una organización mínima. Por otro lado los lobos solitarios, que suelen perpetrar actos poco programados y estudiados con lo que muchas veces pueden fracasar en su intento aunque sean mucho más difíciles de detectar y en consecuencia de neutralizar por su impulsividad y rapidez.

A día de hoy, convertirse en soldado del califato aquí en occidente es sumamente sencillo y rápido. No hace falta tener una ideología firme sobre la causa ni practicar un islam radical estricto, con solo hacer pública tu vinculación es suficiente para acabar muriendo como mártir. Si a esto le añadimos unos rasgos de personalidad característicos, muchos de ellos presentes en los actores de los últimos atentados perpetrados en occidente, tenemos una combinación explosiva.

¿Cuál es el sentido de las decapitaciones que practica ISIS?, ¿Hay algún significado ritual además del hecho de demostrar crueldad e infundir miedo?

En agosto de 2014 comenzaron a emitirse a través de los medios de comunicación e Internet unos vídeos en los que la organización yihadista Estado Islámico anunciaba los asesinatos de varios ciudadanos occidentales como represalia por la actuación bélica de los Estados Unidos de América y sus aliados en Iraq y Siria. En ellos, siguiendo una escenificación claramente estudiada al objeto de lograr un efecto terrorífico en la audiencia y la reflexión en las autoridades, se mostraba la decapitación de los rehenes de un modo explícito.

El vídeo es un mensaje muy concreto dirigido a diversos destinatarios. Aunque aparentemente, el destinatario era el presidente de los Estados Unidos de América, el destinatario real era el público occidental en general. Son los modos de actuar evidentes y clásicos de todo grupo terrorista, que pretende con sus actos generar terror en la creencia de que ese terror será la energía canalizada para contribuir a la derrota del enemigo desde su interior, y que sea su propia población la que presione a sus dirigentes para que tomen medidas que impidan nuevos ataques terroristas, aunque sea a costa de acceder a las pretensiones de quienes realmente han realizado el ataque.

Eso en cuanto a intenciones. Pero, además, el vídeo ha sido claramente editado, tiene una estructura meditada, organizada al modo de un filme, con su planteamiento, nudo y desenlace, unidos a un epílogo que aventura una próxima continuación en los mismos términos. Los efectos dramáticos del guion, que evidentemente se ha elaborado, producen un impacto en el espectador en el que hemos sido convertidos todos aquellos que contemplamos las imágenes. Al modo de una película de ficción que trata de provocar emociones, así han actuado teniendo muy en cuenta las posibilidades del medio video gráfico y de las enormes capacidades de la Red para llegar a un público masivo en cualquier parte del mundo y de un modo prácticamente simultáneo.

Los medios de comunicación se han transformado gracias a Internet; sus posibilidades técnicas y sus efectos, también. La inmediatez, la amplitud y la intensidad con que un mensaje es emitido y difundido son la gran baza del terrorismo que ve en ello una potencialidad asombrosa para hacer llegar su mensaje, independientemente de las medidas que se tomen para impedirlo o neutralizarlo.

Han generado un producto, qué duda cabe, que cumple su propósito inmediato de generar terror y, una vez conseguido, pasar a su siguiente y fundamental objetivo: que se cumplan sus exigencias, doblegar al enemigo y salir victorioso.

Colombia nunca ha tenido ningún problema con grupos islámicos terroristas. Sin embargo nuestro gobierno ha anunciado la posibilidad de enviar tropas a combatir a ISIS. ¿Cree que esto sea una buena idea?, ¿será la decisión más prudente?

En los objetivos de este grupo terrorista, sobre todo Estado Islámico, está la implantación del Califato y la aplicación de su ley por todo el mundo. Estamos frente a un terrorismo global que seguirá instaurando su terror si no hacemos nada para evitarlo. Teniendo en cuenta esto, el hecho de enviar tropas o no a combatirlo en su terreno puede ser un detonante para acelerar que se decanten por un pais u otro a la hora de comenzar su conquista por otros continentes, pero tarde o temprano acabarían llegando e intentando aplicar su terror si no les paramos antes. Para ellos cualquier excusa es buena para matar.

No debemos olvidar que estamos frente un terrorismo global que convive entre nosotros, que nos está ganando la batalla a nivel ideológico y que, muy lejos de parar, va a seguir manipulando, radicalizando y atentando para conseguir sus objetivos. No actuar contundentemente contra este terrorismo solo sirve para dar oxígeno a estos asesinos con el fin de perpetrar nuevas masacres. No obstante, frente a esta oleada actual de lobos solitarios exprés, deberíamos plantearnos si todo esto es un cambio de estrategia por parte de estos grupos de etiología yihadista para atacar occidente más contundentemente después de sus evidentes pérdidas territoriales en Siria e Iraq, o si sólo es una pura cortina de humo para distraer a los cuerpos y fuerzas de seguridad frente a un atentado aún de mayores repercusiones a corto plazo.

La defensa de la paz, la libertad y los derechos humanos por los que tanto hemos luchado todos durante años tenemos la obligación moral de protegerlos frente a estos asesinos descerebrados que lo que buscan es someter a una población a unas normas atávicas a través del miedo y el terror. No debemos permitirlo.

En Colombia se ha dicho que el grupo FARC tiene nexos con ISIS, ¿cree que esto pudiese ser verdad, o es tan solo una maniobra política para desacreditar al grupo colombiano?

Muchos de los grupos terroristas aprovechan una vía como es el narcotráfico para mantener e incrementar su financiación. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia comenzaron su lucha armada de carácter ideólogico de forma independiente en el 1964. Que además forjaron alianzas con el narcotrafico no es algo nuevo ni desconocido y estas relaciones son facilitadoras para que se puedan relacionar con otros grupos terroristas que utilizan este modus operandi para su financiación, entre ellos al Qaeda y Estado Islamico.

La financiación es una objetivo primoridal y necesario para el grupo terrorista Estado Islamico al establecerse en un país. Aunque los objetivos pueden ser diferentes, sus actos terroristas mantienen cierta similitud con los acometidos por las FARC. Sus rivales el gobierno del país a derrotar, en este caso el de Colombia y EEUU.

¿Qué opina usted sobre el actual proceso de paz que se adelanta en Colombia?

A mi parecer, el esfuerzo de dialogo entre las partes para poner fin a esta guerra que durante años solo ha traído episodios de violencia y muerte en el país es elogiable. Ya solo el poder negociar entre las partes, dialogar y llegar a un acuerdo es un paso muy importante para el pais que ha sufrido durante muchos años el conflicto y las hostilidades entre las diferentes partes. Es importante estudiar e invertir en procesos de integración de aquellos guerrilleros que han nacido dentro de las FARC, sobretodo de los menores, en esta nueva sociedad de concordia. 

La paz ante todo y siempre hay que defenderla a cualquier precio, pero tambien puedo entender la imposibilidad de restaurar a las víctimas de esta guerra,  las diferentes muertes que durante más de medio siglo ha causado este conflicto. Para mi lo más complicado frente a este proceso de paz es cómo puede sentirse alguien que ha perdido a un familiar en manos de las FARC viendo a senadores del grupo revolucionario sentados en la Cámara de Representantes, eso si, debatiendo con argumentos y sin armas, pero causantes de la muerte de los suyos.  Por este motivo, y es mi modesta opinión, de los 6 acuerdos que se han puesto encima la mesa, el segundo referido a la “Participación política: Apertura democrática para construir la paz” en donde se permitirá que surjan nuevas fuerzas políticas para enriquecer el debate y fortalecer el pluralismo, puede ser uno de los puntos más complicados y polémicos de implementar.

 

(Douglas Hernández, Medellín)