Coronel Hugo Morales
El Coronel Hugo Morales es veterano de la guerra en Guatemala, y tuvo la oportunidad de comandar a los Kaibiles

www.fuerzasmilitares.org (02SEP2016).- El Coronel (r) Hugo Morales del Ejército de Guatemala, es un hombre de Fuerzas Especiales, es veterano de la guerra en su país, sobrevivió a la misma y continuó una brillante carrera militar. En el grado de Coronel ejerció los siguientes cargos: Comandante de la Fuerza de Tarea “Maya”, Peten; Tercer Comandante de la Zona Militar No. 6, Puerto Barrios, Izabal; Subdirector de Inteligencia del Estado Mayor de la Defensa Nacional; Segundo Comandante de la Zona Militar No. 23, Peten; Segundo Comandante de la Base Militar de Tropas Paracaidistas “General Felipe Cruz”, Puerto de San José, Escuintla; Jefe del Centro de Adiestramiento y Operaciones Especiales “Kaibil”, Poptún, Peten; Director de Inteligencia del Estado Mayor de la Defensa Nacional; y Jefe del Servicio de Intendencia del Ejército.

Amablemente accedió a concedernos una entrevista, que nos permitirá conocer un poco sobre su vida y experiencia militar, así como sus opiniones informadas sobre los procesos de paz de su país y del que actualmente se desarrolla en Colombia.

¿Entre todas sus opciones, por qué ingresó al Ejército?

Ingreso al glorioso Ejército de Guatemala, como alumno en un instituto cívico militar a la edad de 12 años, donde a través de la disciplina, formación y valores, encuentro la vocación por las armas.  Posteriormente ingreso a la edad de 15 años a la Centenaria Escuela Politécnica, donde como caballero cadete culmino mi profesión militar a la edad de 19 años.

¿Cómo fue su proceso de formación militar?

La gloriosa y centenaria Escuela Politécnica ha sufrido muchos cambios a través de sus épocas, teniendo que modificar su pensum acorde a los nuevos tiempos.  Como cualquier academia militar de formación tiene su propia doctrina, valores, perfiles, disciplina y rasgos con los que desea egresen los cadetes graduados convertidos en oficiales.  Es una etapa de formación bastante exigente académicamente y con grandes dosis de fortaleza física, cuyo desempeño será comandar tropas en las distintas armas y servicios.

¿Participó usted en la guerra en Guatemala?

Si

¿Qué misiones cumplía usted en el tiempo de la guerra?

No es posible decir que misión específica en una guerra que duro 36 años.  Fueron diferentes desempeños desde mando de unidades pequeñas hasta medianas, aunado a que había unidades que estaban en regiones directamente en combate con la guerrilla y otras unidades que estaban como reserva o desempeñando actividades administrativas.  Muy amplio para abordar en una sola pregunta.

¿En qué consiste el curso de Kaibil, cuánto dura y qué se aprende?

Es un curso especial para oficiales y soldados principalmente de infantería, o bien, quien estuviera en la capacidad de aprobarlo.  Dura dos meses consecutivos y se aprenden tácticas contrasubversivas, dado que era el tipo de guerra que estábamos librando, sobrevivencia, orientación en el terreno, combate cuerpo a cuerpo, fortaleza física y mental para aguantar los rigores de una guerra irregular.  Un curso similar es el de ustedes en Colombia, “Lanceros”.

¿A qué se dedicó usted al final de la guerra?

Al final de la guerra, hubo un reacomodo al seno del ejército para desempeñar otras funciones que manda la Constitución Política de Guatemala, pero más orientada a la protección de la soberanía.  Al final de la guerra ocupe varios cargos en diferentes unidades militares.

¿Qué grado militar alcanzó usted en el Ejército de Guatemala?

Coronel de Artillería DEM

¿Considera que el proceso de paz en Guatemala fue exitoso?

No. Ansiábamos y guardábamos muchas expectativas para vivir en paz, pero la guerra en realidad nunca acabó, se trasladó al campo político, mediático, social y de masas en donde los vencidos -la izquierda- ha buscado por distintos medios abrir juicios contra nuestros soldados héroes, en contubernio con una justicia prostituida y cooptada por la izquierda y trasnochados seguidores. 

Mirado en retrospectiva, ¿usted qué cosas habría hecho de diferente manera en cuanto al proceso de paz de Guatemala?

El vencedor de cualquier ejército impone las condiciones, en nuestro caso fuimos vencedores en los frentes de batalla, pero confiamos en las decisiones de los políticos y estos influenciados por doctrinas de la izquierda, se aprovecharon de la coyuntura y en realidad nunca ha habido paz.  Hoy hay más muertos por la delincuencia común, organizada y el narcotráfico que cuando estábamos librando la guerra.

A pesar de los problemas que se han presentado luego de la firma de la paz en Guatemala, ¿es preferible eso, o habría sido mejor seguir la guerra?

Ninguna persona en su sano juicio va a preferir seguir en guerra, máxime cuando se es soldado; solo el que la ha vivido sabe que bajo ningún concepto es buena una guerra; a menos que de ella obtenga provecho, y generalmente quienes dicen preferir la guerra nunca han empuñado las armas o vivido en condiciones difíciles.

¿A qué se dedica actualmente en el terreno profesional?

Trabajo como asesor en el área de seguridad, realizo análisis, estudios, cursos de tiro con armas de fuego y otras tareas que competen dentro de mi conocimiento y preparación académica.

Cuéntenos un poco sobre el libro que ha escrito, “En las botas de un Kaibil”

En sus páginas, este libro muestra un compendio de anécdotas de un soldado Kaibil, pero a la vez, los momentos de ansiedad, convivencia, temor, preocupación y sinsabores de un hijo, un padre, un  esposo y guatemalteco ante todo; en la narración de diferentes momentos relato los riesgos a los que me exponía diariamente en pos de cumplir mi deber como soldado durante los años que duro el conflicto armado interno.

La guerra interna en Guatemala, que duro treinta y seis  años de lucha entre hermanos guatemaltecos presenta dos facetas –la legalidad y la ilegalidad–, donde se involucraron ciudadanos de diferentes culturas, étnicas, idiomas  y niveles sociales; cada quien en pos de sus propios ideales, aunque los opositores al estatus quo optaron por la aplicación del terrorismo, el daño a la infraestructura, la mentira, el engaño, el asesinato, la intimidación, la clandestinidad y el secuestro para alcanzar sus objetivos, y nosotros los soldados como parte del estado dentro del marco jurídico y pretendiendo preservar la libertad, la soberanía y la democracia, de todos los ciudadanos.

No se trata de resaltar heroísmos, pretender victimizarse, sino de conocer el lado humano de un soldado “Kaibil”, que el lector se calce las botas de este soldado; son las vivencias de uno de tantos de los miles de soldados que participamos en el conflicto armado; para que las generaciones futuras conozcan de primera fuente y aprendan a optar por el   dialogo y la tolerancia antes de entrar en conflicto, porque al final nadie gana en una lucha entre hermanos.

¿Hablan los medios de comunicación de Guatemala sobre el proceso de paz colombiano?

Si, han salido columnas al respecto.

¿Qué opina usted sobre el proceso de paz que actualmente se adelanta con las FARC?

Es difícil y complicado desde mi posición como guatemalteco, dado que los medios dicen lo que quieren decir y muchas veces ocultan u obedecen a intereses de una de las partes. Considero que sería interesante que utilice este medio para hablar de manera objetiva sobre la situación, para que los lectores de cualquier parte del mundo conozcamos más a fondo las condiciones de los acuerdos, porque de allí derivará que la bandera blanca se haya izado lleve a un futuro mejor para todos, mas podría ser que inicien los juicios políticos contra sus soldados héroes que dieron todo a cambio de nada. Han circulado en las redes, cartas dirigidas al presidente donde algunos soldados de su país no están de acuerdo con lo negociado, no porque no quieran la paz, sino porque desde ya se sienten perseguidos.

 

(Douglas Hernández, Medellín)