José Benhur Teteye Botyay
José Benhur Teteye Botyay (de frente) es sociólogo, y actualmente cursa una maestría en planeación territorial.

www.fuerzasmilitares.org (07SEP2016).- José Benhur Teteye Botyay es un indio más de La Chorrera, Amazonas. Hijo de madre Uitoto y padre Bora. Sociólogo de la Universidad de Antioquia, especialista en Finanzas Públicas de la Escuela Superior de Administración Pública y maestrando en Planeación Territorial en la Universidad Externado de Colombia. Como Secretario General de la Organización de los Pueblos Indígenas de la Amazonia Colombiana - OPIAC - coordinó el Programa de Garantías de Derechos para los Pueblos Indígenas de la Amazonia Colombiana, acompaño numeroso procesos de consulta previa en medidas legislativas, fue delegado de la OPIAC ante la Mesa Permanente de Concertación con el gobierno y asesoró V Encuentro Latinoamericano de Gobiernos Locales en Territorios Indígenas. Actualmente es asesor del Ministerio del interior para Asuntos Indígenas.

¿A qué etnia indígena pertenece su familia, y de qué región provienen?

Mi madre es del Pueblo indígena Uitoto (algunos se autodenominan murui-muina) y mi padre es del Pueblo indígena Bora (p++nemuuna). Mi madre es oriunda del sector de La Chorrera, sobre el río Igaraparaná y mi padre del medio río Cahuinari, en lo que hoy se conoce como el departamento del Amazonas. Aprovecho para mencionar que nací en Coemaní, a orillas del río Caquetá, y dicen mis padres que a los pocos días de nacido me llevaron para La Chorrera en el departamento de amazonas, donde crecí.

¿Práctica usted la cultura y tradiciones de su etnia?

Sí. Aunque debo mencionar que por mi labor profesional y por estar fuera del territorio tradicional no es una práctica cotidiana como lo hacen mis coterráneos. 

¿Cuál es su área de formación académica?, ¿por qué escogió esa línea?

Soy sociólogo de profesión. Egresado de la Universidad de Antioquia, de la que me siento muy honrado y orgulloso. Inicié estudios de Licenciatura en Matemáticas y Física en la UdeA y terminé estudiando Sociología por algunas coincidencias de la vida: El Semillero de investigación DIVERSER, de la Facultad de Educación, que coordinaba o coordina la Profesora Zayda Sierra y orientaba la socióloga Mary Felly Gaitan  permitieron reflexiones sobre mis intereses académicos desde la perspectiva indígena y que por supuesto no lo podía ahondar en los estudios de la licenciatura y sentía un vacío. Tiempo después tuve una conversación con el profesor Miguel Ángel Beltrán, de la que ahora no me acuerdo mucho, pero esto fue determinante para presentarme a la carrera  de sociología, ahondar en los asuntos indígenas y para mi satisfacción llevarla a buen término.

¿A qué se dedica actualmente en el terreno profesional?

Soy contratista del Ministerio del Interior para apoyar a la Dirección de Asuntos Indígenas, ROM y minorías en temas relacionados con los pueblos indígenas. Mis últimos trabajos se desarrollan en jurisdicción del medio río Guaviare, en límites de los departamentos de Meta y Guaviare, apoyando la revisión y ajustes de los documentos de Planes de Salvaguarda con los pueblos indígenas Jiw (guayabero) y Sikuani. Proceso del cual podríamos hablar  en otra ocasión.

¿Cuál es su opinión sobre el actual proceso de paz en Colombia?

Gracias Douglas por la pregunta y aclaro que mis respuestas solo me obligan y excluyo a terceros. Para mi comprensión ciertamente estamos en un proceso de paz, que no se reduce a los actuales diálogos con la guerrilla, puesto que los diálogos-negociaciones con las FARC-EP es uno de los muchos procesos que debemos adelantar para lograr la paz.  Así las cosas, es de mucha importancia que se hallan adelantado estas conversaciones porque es el principio para demostrar que el diálogo y los mecanismos que se generen a partir de debatir  otros puntos vista, sin acudir a las armas, serán los pilares para resolución de futuros conflictos. No sé de quién sea la frase, pero me oriento por aquella de que el problema no son los conflictos sino la forma o el mecanismo de resolverlas.

¿Por qué cree que hay un sector político que hace tan enconada resistencia al proceso?

No creo que sea solo un sector político, aunque podría coincidir contigo si lo consideras así, que ellos la hacen de manera exasperada. Y lo hacen porque es parte -íntegra o secuelas, como la quieran ver- de la guerra que hemos vivido. Y esta es la razón por la que mencionaba anteriormente que se deben dar otros procesos, este sector u otros sectores es con quien se debería empezar otro dialogo o si se quiere otro tipo de dialogo para logar la paz.  Quiero aprovechar la pregunta para mencionar que hay gente que no creen en el proceso porque quienes están en los diálogos no les dan la confianza para ello. Y esto, debo mencionar, es un tema de confianza. La gente, sobre todo aquellas que están en las ruralidades, no cree en el gobierno y no cree porque esa institucionalidad de nuestro Estado no es visible. Creo que ha esto algunos le llaman abandono estructural, otro proceso que tiene que ser abordado, porque como dijo mi padre en el Discurso del Centenario Cauchero MIENTRAS HAYA EXCLUIDOS AQUÍ O EN CUALQUIER PARTE, NO HABRÁ PAZ EN COLOMBIA NI EN NINGUNA PARTE DEL MUNDO.

En su opinión, ¿a qué se debe que hayan surgido disidencias en el seno del grupo FARC?

No soy analista de estos temas, pero quiero aventurarme a considerar que obedecería a dos razonas: ruptura de cadena  de mando, considerando que sus jefes renunciaron a sus ideales  y estructuración de cuadrilla con objetivos exclusivamente económicos.

¿Podrá el grupo FARC hacer política por vías pacíficas y democráticas, teniendo tantos y tan poderosos contradictores?

No sé si podrá. Mi opinión es que debería hacerla. Y debería hacerla en el marco de la consolidación del proceso de paz. Y una de las variables para considerar el inicio de una paz es que ellos puedan hacer política con tantos y poderosos contradictores, pues lo que se busca en el proceso actual es el fin del conflicto armado, no el fin de los conflictos.

¿Cree que las FARC entregarán todo su armamento?

No. En principio por lo que se escucha de las disidencias.

¿Considera usted como una posibilidad viable incorporar a los ex miembros de las FARC a la Policía Nacional o al Ejército?

Habría algunos elementos que pudieran permitirlo (sobre todo instrucción militar). Pero estaría más en la línea de que se integren a la civilidad.

¿Qué será mejor en Colombia, una vez se termine definitivamente el conflicto interno con las FARC?

Será mejor los escenarios (procesos, mecanismos e instrumentos)  para resolver los conflictos. Debo dejar mencionado que tendremos muchas cosas por mejorar, pero que no sea en el marco del conflicto armado.

¿Qué nos espera en el posconflicto?, ¿qué otros asuntos debemos resolver?

Prefiero hablar de los postacuerdos con las FARC-EP. Y en la etapa de los postacuerdos con las FARC-EP nos espera muchas situaciones por fortalecer y subsanar: La restitución de tierras, la seguridad jurídica de los territorios indígenas, la participación, el diálogo social, la presencia institucional-estatal en territorios considerados de confrontación bélica, en fin.

¿El proceso de paz trae algún beneficio para las poblaciones indígenas de Colombia?

Claro que sí. Y lo digo en la línea expuesta en mis respuestas anteriores. No de manera exclusiva en el marco de las negociaciones con las FARC sino en el marco amplio del proceso de paz.

Uno de los puntos importantes que sería de beneficio para los pueblos indígenas y sus organizaciones es el status de no-beligerante. Esta es una reclamación histórica de los pueblos indígenas: la neutralidad frente a la guerra, pues no es una guerra de los pueblos indígenas. Hay un caso particular sobre esto, pero ella  misma refrenda la postura de los pueblos indígenas: la guerrilla Quintin Lame, esta se desarrolla en el Cauca en lucha por la defensa de la tierra, la ampliación de los resguardos, la defensa de las autoridades indígenas y el derecho a la organización autónoma. Luego  de la desmovilización sus miembros se integran a las comunidades privilegiando la movilización política. 

A partir de este status, los pueblos indígenas y sus organizaciones, seguirán luchando, no solo por la reivindicación de derechos sino por hacerlas efectivas, esto es: lograr el goce efectivo de derechos. 

 

(Douglas Hernández, Medellín)