Samuel Morales
Samuel Morales es Comandante de la Infantería de Marina Española, y asesor en Seguridad Nacional del Presidente del Gobierno de España

www.fuerzasmilitares.org (10OCT2016).- Samuel Morales es comandante del Cuerpo de Infantería de Marina de España. Actualmente forma parte del Departamento de Seguridad Nacional, un órgano adscrito a la Presidencia del Gobierno para asesoramiento al Presidente del Gobierno en materia de Seguridad Nacional. Anteriormente ha estado destinado en la sección de Planes del Mando de Operaciones del Estado Mayor de la Defensa y en unidades anfibias. Es Diplomado en Estado Mayor. En el ámbito civil destaca su Licenciatura Ciencias Políticas, Diploma de Estudios Avanzados en el área de conocimiento de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales, Máster Estudios Estratégicos y Seguridad Internacional y Diplomado en Altos Estudios Internacionales. Amablemente ha aceptado concedernos una entrevista.

¿Por qué decidió ser militar, qué lo motivó?

Fue una vocación muy temprana y en cierto modo inexplicable ya que no existían antecedentes familiares. Poco a poco, lo que inicialmente fue una ilusión de niño se fue convirtiendo en un objetivo que influyó definitivamente en la orientación que le di a mis estudios. Cuando llegó el momento de afrontar el proceso de selección ni siquiera me planteaba otra opción que no fuese la carrera militar.

¿Cuál es su especialidad militar, por qué la escogió?

Soy oficial del Cuerpo de Infantería de Marina. Desde muy joven me atrajo tanto su historia, ya que es la Infantería de Marina más antigua del mundo, como sus ideales. Para mí ser infante de marina es una forma de vida en la que aspectos como el sacrificio personal, la adaptabilidad, la flexibilidad ante situaciones no previstas y el compañerismo se convierten en una verdadera norma de vida.

Durante los años de servicio en las unidades anfibias he tenido la oportunidad no solo de superarme cada día a mí mismo, sino fundamentalmente de compartir momentos y experiencias vitales con personas inigualables.

¿Por qué decidió dedicarse a los temas de alta estrategia?

El interés por la realidad internacional surgió desde el primer despliegue en el exterior integrado en una misión de la OTAN. La utilización de la herramienta militar como una herramienta política fue generando curiosidad por conocer las verdaderas razones del conflicto, las dinámicas entre los diferentes actores y la evolución de las relaciones entre ellos.

Y si bien durante años abordé cursos y lecturas relacionadas con la estrategia, fue después de realizar el Curso de Estado Mayor en el Centro Superior de Estudios para la Defensa Nacional en España cuando esta disciplina captó definitivamente mi atención. La alta estrategia se relaciona unívocamente con los procesos políticos, ya que son estos los que posibilitan los mecanismos de actuación dentro de una sociedad.

El pensamiento estratégico forma parte inseparable del desarrollo humano y en un período de gran  incertidumbre y de surgimiento de nuevos actores que influyen en la seguridad, es un desafío posibilitar mecanismos que impidan caer en el error de la inmediatez, gracias al estudio de los desafíos a los que nos enfrentamos y al establecimiento de objetivos a largo plazo para diseñar las líneas de actuación de todas las herramientas necesarias para hacerles frente, tanto del Estado como de la sociedad en general.

¿En qué consistió el Postgrado en Gestión de Seguridad e Investigación que cursó?

Este Postgrado es impartido por la Universidad de Vic, en Barcelona, y posibilita el conocimiento de los fundamentos de la administración de empresas y las más modernas técnicas de dirección y gestión de la seguridad. La formación se orienta a proveer de las habilidades para liderar departamentos de seguridad, con competencias en seguridad privada, prevención de riesgos laborales, transporte de mercancías peligrosas, seguridad informática y de las telecomunicaciones, protección de incendios, accidentes en la industria química, seguridad e higiene alimentaria o seguridad industrial.

¿En qué consistió el Máster en Estudios Estratégicos y Seguridad Internacional que cursó?

El Máster de Estudios Estratégico y Seguridad Internacional de la Universidad de Granada está orientado al perfeccionamiento de aquellos que desempeñan cometidos de estudio, análisis o asesoramiento en los ámbitos diplomático, militar, de inteligencia, académico y en organizaciones internacionales. Entre sus alumnos no sólo hay profesionales españoles, sino también de países de Latinoamérica lo que contribuye a adquirir una perspectiva más enriquecedora de los temas tratados.

Este Máster es una iniciativa del Grupo de Estudios en Seguridad Internacional que está formado por profesores de varias Universidades españolas que desde hace años investigan e imparten docencia sobre seguridad y la defensa, y que han creado una red informal de trabajo en la que también participan profesionales externos al ámbito académico.

Entre todas sus publicaciones, ¿de cuál se siente más orgulloso?

Para mí cada publicación es un reto, no solo en el ámbito de la investigación, sino también al confrontar las ideas con otras personas y recibir sus opiniones y críticas. El verdadero valor es la interacción con personas, interesadas en los temas de seguridad, que comparten sus apreciaciones sobre lo que he escrito.

Quizás del que más orgulloso esté sea un artículo que escribí en el año 2014 sobre la piratería en el golfo de Guinea. Antes había escrito artículos en foros más limitados y específicos, pero esa fue mi primera publicación en el Instituto Español de Estudios Estratégicos, un centro que es seguido por muchas personas.

Con esa experiencia mi mejor lección fue la ayuda que recibí de un gran profesional para plasmar mis ideas de forma clara para un público más amplio y no tan especializado. Tras esa publicación no sólo intento escribir de una forma menos técnica, sino que cuando alguien acude a mí pidiendo algún tipo de consejo sobre cómo abordar un artículo y vencer el miedo al papel en blanco, le dedico todo el tiempo posible. Es el mejor consejo que puedo dar: recibir y dar ayuda siempre que sea posible, al final se termina enriqueciendo uno mismo.

¿A qué se dedica actualmente en el terreno profesional?

En la actualidad formo parte del Departamento de Seguridad Nacional, un órgano adscrito a la Presidencia del Gobierno para asesoramiento al Presidente del Gobierno en materia de Seguridad Nacional.

Nuestras funciones abarcan la elaboración de estudios e informes sobre Seguridad Nacional; la realización de la alerta temprana y el seguimiento de los riesgos, amenazas y situaciones de crisis;  la proporción de apoyo y coordinación en la gestión de situaciones de crisis; y la contribución a la elaboración, el mantenimiento y la actualización de los planes de contingencia, así como realizar el análisis de los escenarios de crisis en coordinación con otros órganos de la Administración española.

¿Ha cumplido misiones en el exterior?, ¿ejerciendo cuales funciones?

El conflicto de la antigua Yugoslavia y las turbulencias generadas en la región posteriormente hicieron que desplegase en varias ocasiones en los Balcanes, formando parte del contingente de la Alianza Atlántica y posteriormente de la Unión Europea en las misiones amparadas bajo la Política Común de Seguridad y Defensa. También he tenido la oportunidad de desplegar en apoyo de las Naciones Unidas en el Mediterráneo Oriental y en Centroamérica; y más recientemente en misiones de seguridad cooperativa en el golfo de Guinea.  

En todas ellas he participado como miembro de unidades tácticas en los primeros empleos militares y posteriormente integrado en las planas mayores o estado mayores en las áreas de operaciones e inteligencia.

¿Cuale son las principales amenazas que actualmente debe enfrentar España?

Las amenazas a las que se enfrenta España están catalogadas en nuestra Estrategia de Seguridad Nacional y abarcan desde el terrorismo a la ciberseguridad, sin obviar las amenazas presentes en el entorno marítimo dado el carácter marítimo de mi país. Las amenazas hoy en día afectan de forma simultánea a diferentes ámbitos, ya no es posible encontrar una situación de crisis circunscrita a ámbitos aislados; esta peculiaridad dificulta priorizar un solo ámbito y nos obliga a mantener un enfoque en el que todas las herramientas del Estado sean utilizadas de forma sincronizada.

No cabe hoy en día abordar las amenazas a la seguridad de forma asilada ya que interactúan entre ellas de forma muy dinámica sobre la base de relaciones simbióticas o en ocasiones parasitarias. Tampoco cabe obviar que la seguridad propia comienza mucho más allá de nuestras fronteras y por lo tanto es necesario asumir el nuevo paradigma de la seguridad, en la que se produce un continuum entre las visiones tradicionales de seguridad interior y la seguridad exterior.

No obstante, fenómenos como los procesos migratorios no regularizados, en el que los más desfavorecidos se ven atrapados en redes de crimen organizado; la mayor presencia de territorios en los que las acción de los gobiernos no existe o no es efectiva y en el que actores no estatales de carácter violento ven favorecidas sus actividades, y la permanente amenaza provocada por un mundo cada vez más interconectado son algunos de los principales desafíos a los que se enfrenta España.

¿Cuál es su opinión sobre el proceso de paz que se adelanta en Colombia con las FARC?

Cualquier conflicto violento supone, además de un coste en vidas un inconveniente para el desarrollo de la sociedad. Sin seguridad, el desarrollo y las posibilidades de mejora de cualquier ciudadano se ven lastrados de una forma decisiva. La implementación del Acuerdo de Paz alcanzado debe contribuir a beneficiar al desarrollo de Colombia y de sus ciudadanos, lo cual siempre es una buena noticia.

El verdadero reto en los próximos años será garantizar un proceso de integración en el marco del estado de derecho y de reconciliación nacional que posibilite el retorno a la normalidad lo antes posible. En este aspecto es la sociedad colombiana la principal responsable de finalizar con éxito este proceso que ahora se inicia. Es una oportunidad que no debe perderse en beneficio de la ciudadanía y en el que se debe respetar en todo momento la legalidad y los derechos de las víctimas.  

¿Considera usted posible que el terrorismo islámico haga presencia en América Latina?

Hay que tener en cuenta que América Latina alberga una importante comunidad musulmana desde hace muchos años, fenómeno que se vio incrementado con los flujos migratorios del siglo pasado desde Líbano, Palestina o Siria. Y si bien no se debe caer en el error de asociar este fenómeno terrorista exclusivamente con la mayor o menor presencia de la comunidad musulmana, que por otra tampoco debe ser identificada como razón y causa de esta amenaza, tampoco puede obviarse que dinámicas como una escasa integración o una situación social complicada, pueden llegar a ser el origen de fenómenos de radicalización.

Debemos entender que las actuales dinámicas terroristas utilizan narrativas muy efectivas a través de las redes sociales que contribuyen a que se produzcan procesos de radicalización en períodos de tiempo no vistos hasta la fecha a través de procesos que ocurren en internet. Estos dos aspectos plantean un auténtico reto a los responsables de la seguridad a través de las acciones de individuos radicalizados, conocidos como “lobos solitarios”. Tanto en septiembre de 2014 como en mayo de 2016, la llamada a cometer atentados por parte la organización terroristas Daesh tuvo consecuencias en países tan dispares como Canadá o Australia.

En realidad, en algunos casos aún existen dudas de si nos encontramos ante una radicalización del islam o ante una islamización de la violencia. El fenómeno terrorista que representan organizaciones como Daesh o Al Qaeda se basa en la propagación de una narrativa corrompida y extremista, que se ve favorecida por las tecnologías de la comunicación. Teniendo esto en cuenta, si bien no es previsible una gran actividad de estas organizaciones en América Latina, no descartaría la acción de individuos autoradicalizados.

¿Le parece buena idea que el Gobierno de Colombia haya ofrecido hasta 5.000 tropas a la ONU para operaciones de paz?

La inestabilidad provocada por los conflictos tiene consecuencias que desbordan las fronteras nacionales en un mundo globalizado. La implicación de todos los países miembros de las Naciones Unidas es una muestra de compromiso además de una necesidad para garantizar la seguridad propia.

Las Fuerzas Armadas colombianas tienen un reconocido prestigio y su participación en las operaciones de paz de Naciones Unidas contribuirá decididamente al establecimiento de un entorno seguro allí donde sean desplegadas. Por otra parte, no podemos olvidar que nuestro carácter latino hace que sea más fácil alcanzar la empatía con las poblaciones de aquellos países en dónde somos desplegados, por lo tanto es un valor añadido propio que llevamos en nuestro ADN como herencia histórica. 

 

(Douglas Hernández, Medellín)