www.fuerzasmilitares.org (25NOV2025).- Hace 18 años, el hoy capitán Sinisterra, se graduaba como bachiller en una zona rural del departamento del Huila. Proveniente de una familia campesina, no contaba con los recursos necesarios para estudiar en una universidad.
Fue así como su meta principal era prestar el servicio militar y después convertirse en soldado profesional para ayudar a su familia. Sin embargo, sus capacidades atléticas lo llevaron a ser becado en la Escuela de Cadetes General José María Córdova, un rumbo inesperado para él, pero que lo llevó a seguir creciendo como deportista y como oficial del Ejército Nacional.
Tener esta beca implicaba un esfuerzo doble, entrenar como un deportista de elite para poder representar a la institución y también conseguir buenas calificaciones para convertirse en subteniente. Las dos cosas las realizó de manera efectiva, como atleta, en sus años de cadete logró competir y llevarse el primer puesto en el Campeonato Suramericano y Campeonato Mundial en Ankara, Turquía en el 2010; además se coronó campeón del mundo a nivel de cadetes.
Así mismo, en mayo del 2012, ya como subteniente del Ejército, fue designado como parte de la Federación Deportiva Militar, iniciando un proceso como deportista de alto rendimiento. Fue así, como bajo una rigurosa preparación logró un cupo en la Selección Colombia de Atletismo.
En este punto de su carrera, como deportista debió tomar una difícil decisión, le faltaba solo una competencia más en Toronto, Canadá para poder iniciar el ciclo Olímpico 2016, el sueño de cualquier deportista. Contra todo pronóstico, Sinisterra, cambio los tenis por su amado uniforme pixelado y sus botas, para cumplir con su deber.
En la actualidad, el capitán Sinisterra mantiene su disciplina de entrenamiento físico como parte de su estilo de vida y continúa sirviendo al país desde el Arma de Fuerzas Especiales. En pocos meses, al culminar su formación integral en la Escuela de Armas Combinadas, ascenderá al grado de mayor. Con este nuevo logro, espera seguir aportando a la institución que le abrió las puertas, le dio la oportunidad más grande de su vida y le permitió apoyar a su familia para salir adelante.
(ejercito.mil.co)

